Twitter: @Mornie_Aran

¡Lo volvimos a hacer! El pasado 8 de noviembre los ciudadanos en Estados Unidos de América decidieron que #Donald Trump sería su nuevo líder a partir del 20 de noviembre de 2017 y por 4 años (al menos). Y una vez más, el mundo volteó a vernos a nosotros, los millennials, para preguntarnos: ¿Qué pasó?

Un mapa electoral creado por Survey Monkey mostró unos datos confusos, considerando que los millennials son la generación que representa el mayor segmento de población en EEUU: Si sólo los chavos hubieran votado, Hillary Clinton habría ganado. Si los millennials son más, y los millennials querían a Hillary… ¿Qué pasó?

Otro ejemplo: Reino Unido y el ahora infame Brexit. Millones de británicos salieron a votar el 23 de junio para decidir si su país permanecía o no dentro de la Unión Europea… Y de nuevo, mientras que los millennials querían permanecer, el voto popular le dijo adiós a la UE… ¿Qué pasó?

La verdad es que lo que pasó fuimos los millennials siendo millennials. Durante el Brexit se estima que un 64% de quienes integran este grupo no salieron a votar, mientras que, si bien todavía no hay información concreta, los primeros datos disponibles hablan de una baja importante en el segmento de jóvenes en las elecciones de EEUU.

Millennials… Neta, tenemos que hablar:

Nos llaman la generación “Peter Pan”, ya que nos estamos “resistiendo” a crecer, estamos retrasando los ritos “típicos” de la edad adulta… Ya saben, arrejuntarse con alguien, casarse, los hijos, la casa, etc., etc. Pero no, nosotros no, y mucho tiene que ver la pésima economía que enfrentamos. Nos definen como “egoístas”, “egocéntricos”, porque pensamos primero en nosotros, en lo que nos hace felices, en lo que queremos, en nuestras necesidades. De hecho, somos la generación del hiperexhibicionismo. Nos encanta que todo mundo se entere de nuestros actos, nuestros pensamientos, de nuestro día a día.

Y aquí es donde entra la parte importante. Vean las manifestaciones que se dieron después del Brexit y ahora con el triunfo de Trump, lo mismo. Cientos de nosotros manifestándose en contra del hecho. Pero ¿dónde estábamos el día de la votación? Claro, ya que nuestro mundo egoísta parece ser amenazado, saltamos.

No se equivoquen mis queridos compañeros millennials: A nosotros nos toca limpiar el desastre de mundo que nos están dejando nuestros padres y abuelos, los Baby Boomers y la Generación X.

Pero este desastre no lo vamos a limpiar solamente con retweets y publicaciones compartidas en Facebook, con vlogs en YouTube, ni con fotos bonitas en Snapchat e Instagram, o con peticiones con cientos de firmas en Change.org.

Sí, es cierto, también somos la generación del ciberactivismo. Pero no nos podemos quedar ahí, chavos. Es importante que pasemos del mundo digital al mundo real, y actuemos también y tanto en ese mundo como lo hacemos en las #Redes Sociales.

En estos casos que puse al principio, el problema fue que nosotros no salimos a votar. La desidia nos ganó. Pero el problema es que al no actuar, dejamos que “los viejos” sigan controlando nuestro futuro. Es momento de replantear nuestras prioridades, compañeros. Tenemos que limpiar ese desastrito que nos están haciendo el favor de dejarnos.

Es momento saltar al ojo público por cosas más allá de lo peculiar de nuestra generación, y que empiecen a hablar lo mucho que estamos logrando. Tenemos todo lo necesario para hacer un cambio real y duradero en nuestro mundo. Solo es cuestión de que nos decidamos a hacerlo y que dejemos la desidia de lado.

Es tiempo de que nuestra generación quite su cara de la pantalla de un smartphone o una Tablet y se involucra más con su comunidad. Ayuden en su barrio, en la calle de su casa. Investiguen más de la política local. Hagan sonar nuestra voz y nuestra fuerza fuera del mundo digital

¿O neta quieren que nuestro futuro, que el mundo en el que nos tocará vivir, sea decidido por quienes no vivirán lo suficiente para ver las consecuencias de sus actos? #Derechos