La #exclusión social no tiene lugar alguno en una sociedad moderna. Las declaraciones oficiales abundan, pero entre prometer y actuar existe una gran diferencia, sobre todo en un país como México, en donde la corrupción, el clientelismo y la delincuencia siguen bloqueando mayores avances económicos, políticos y sociales. A continuación algunos ejemplos.

¿#Inclusión Social? Una espectativa no resuelta.

Puede parecer una banalidad, pero me parece un poco extraño y poco explicable que uno no pueda acceder a la (nueva) Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México sin tener una tarjeta (recargable) de transporte público.

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El costo de esa tarjeta no representa un gasto insuperable, pero la opción entre tarjeta o boleto tendría que seguir existiendo en una ciudad tan grande como CDMX, ¿no? Aunque si sólo fuera por el simple hecho de haber olvidado su tarjeta en la casa.

Un ejemplo mucho más vergonzo es, sin duda, la zona "moderna" de #Santa Fe. La zona representa uno de los ejemplos de la tan persistente desigualdad socioeconómica en México y América Latina. La zona se caracteriza no sólo por la oferta considerable de empleo y algunos proyectos de arquitectura verdaderamente interesantes y preciosos, sino también por su mala accesibilidad del transporte: ni el carro, ni el Ecobús (el cual no me parece 100% ecológico como algunos pretenden) son opciones muy viables para la mayoría de los empleados en Santa Fe.

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Hay gente que tarda incluso 3 horas o mas en hacer un recorrido de sólo 20 kilómetros. Y el pilón: no hay metro u otro modo de transporte masivo. Si la inclusión social y económica hubiese sido un factor importante en la creación de la zona económica de Santa Fe, todas esas nuevas propuestas de inclusión y desarrollo económico (cómo la construcción de la Línea 7 del Metrobús) habrian estado presentes y puestas en marcha desde el inicio.

Un último ejemplo es la accesibilidad del transporte público para personas con alguna discapacidad física; o, mejor dicho, la falta de accesibilidad. Me gustaría ver a cualquier funcionario público encargado de inclusión o derechos humanos intentar subir y bajar las escaleras en una silla de ruedas en una estación del metro como Juárez.

¿Entonces qué?

El Gobierno de la Ciudad de México ha anunciado la realización de diversos proyectos e inversiones a favor de la inclusión. Más vale tarde que nunca. A finales de cuenta, la inclusión social y económica se encuentran tanto en los hechos y acciones como en los pensamientos y planes. No podemos cambiar el pasado, pero sí el futuro, tomando en nuestras propias manos el presente. Y eso se puede hacer mediante una visión incluyente y un buen planteamiento... desde el inicio.