Si están leyendo este artículo esperando ver fotografías o el video de los hechos, no pierdan su tiempo. Aquí no los van a encontrar.

Lo que sucedió el día de ayer en Monterrey es terrible. Algo como esto no había sucedido tan cerca de nosotros y lamentablemente es la tercera noticia del estilo en menos de una semana a la que nuestro país se ve obligado a enfrentar. No puedo entender lo que deben estar pasando las familias en estos momentos. Para ellos un abrazo cálido y buenos deseos. A los medios y redes sociales compartiendo las fotos y el video de lo ocurrido: dejen de hacer un espectáculo de una tragedia.

El morbo de la gente es algo que se ha ido alimentando bastante en este país y que sigue creciendo con velocidad, gracias a las imágenes de muertos en el puesto de periódico, las noticias de decapitados, incluso el tener que verlos en vivo.

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Todo esto ha hecho que estemos acostumbrados a la violencia y aunque no deja de ser impactante, seguimos buscando las notas amarillas.

Hoy #México me sorprende. Esta mañana al abrir mis redes sociales y ver las noticias en lugar de ver la violencia que apresa nuestra vida cotidiana, me encuentro con el amor y el apoyo del pueblo mexicano hacia las familias de #Monterrey. Estoy orgullosa de decir que juntos pudimos frenar lo viral de las imágenes compartidas por morbo. Esta clase de acciones me recuerda que como país estamos armados para enfrentar los retos que se nos presentan, que cuando verdaderamente queremos podemos hacer la diferencia.

Escribo este artículo para agradecer a todas las personas que exigieron el respeto que ameritaba la situación y por permitirme despertar a redes sociales repletas de mensajes de apoyo y amor, y no violencia.

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Gracias a todas esas personas que como yo, desde su trinchera, decidieron actuar y no quedarse con los brazos cruzados. Sepan que sí hicieron una diferencia, que los medios sí escucharon sus peticiones.

Es muy fácil sentir que lo que hace uno sólo no cambia nada y por lo tanto caer en resignación y dejar de intentar. Les pido, no dejen de intentar. Está en nosotros. Es un primer paso, no perdamos el impulso. Cuando de solidaridad se trata, los mexicanos somos los primeros. Que esto nos quede como aprendizaje. Exijamos el respeto que merecemos.

Gracias México por despertar y mostrar lo mejor de ti.