¿Paradojas? Acompáñame, que, con una historia, la mía, te explicaré. Es muy cierto que los seres humanos somos contradictorios, queremos jugar sin perder, amar con reservas, ganar sin esfuerzo, alcanzar sueños sin sacrificios, existir sin pasión, relacionarnos sin compromiso. Nos cegamos al creer que la verdad se encuentra de un lado del polo, pero, ¿qué existe en el otro? Aquí comienza mi historia, te invito a que me recibas como una invitada en tu vida.

“Mi salto de fe es confiar que la vida me da las experiencias exactas y adecuadas para aprender a vivir” Emmy Van Deurzen

Es un #aprendizaje que no me fue fácil de enfrentar y atravesar, sobre todo por la seguridad que brinda lo conocido, incluidas las creencias, valores y el mismo sentido de vida.

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¿Acaso no es agradable saberte en tierra firme y con un camino bien trazado? Así me sentía, moviéndome entre la misma gente, realizando las actividades para las que me preparé, viviendo cómodamente, sin riesgos, ni aventuras.

La vida te sorprende, te sacude y te muestra que existe mucho más fuera de las paredes de tu mente.

De pronto, conocí a una persona abierta a la vida, dispuesta a aprender, perseverante, soñadora, emprendedora, sin miedo a los cambios, me refiero a mi hoy esposo. Él me mostró las muchas opciones que pueden emerger de las paradojas. La primera de ellas: seguir siendo quien solía ser y perderme de oportunidades diferentes, o salir en búsqueda de #nuevas posibilidades, con la gran probabilidad de sentirme perdida, sin saber en quien me estaba convirtiendo.

Llega el momento de enfrentarte con la verdad, la pregunta es ¿la soportarás?

Me miré al espejo, lejos del pasado, de la rutina y de todo lo que representaba mi historia, ahora como mujer casada, viviendo en otra ciudad, me descubrí anhelando lo que fui, ¡vaya paradoja! el pasado era mi presente.

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En ese momento supe que lo que fui, no sucedería jamás, había terminado y tenía 2 opciones, sentir pena por mí, o re-inventarme. Total, ¿qué podía pasar? Allí experimenté la primera confusión, estaba lista para nuevas aventuras, pero me sentía perdida.

Atreverte, significa descubrir aquello por lo estás dispuesto a vivir y a morir.

Las sensaciones y las emociones sentidas no eran agradables, sin embargo, me di cuenta de algo asombroso, cuando tienes cerca de ti a la persona correcta, aquella que motiva tu miedo y lo transforma en acción y que además cree y tiene #fe en ti, es la fuerza que necesitas para moverte. Y así sucedió, descubrí nuevas posibilidades, como convertirme en escritora, emprender una empresa, salir de mi zona de confort. Decidí buscar, atreverme, perderme para descubrirme, angustiarme para sentirme en calma y entonces ser Feliz.