"Yo no conozco la Secretaría de Relaciones Exteriores (...) no soy un diplomático, nunca he tenido más allá de los encargos propios de la Secretaría de Hacienda en su actividad internacional la representación de nuestro país (...). Vengo a aprender de ustedes, vengo a hacer equipo con ustedes en un momento en que #México nos necesita a todos más que nunca. El reto es enorme, las amenazas ahí están, las oportunidades y nuestras fortalezas también son enormes (...)".

Estas fueron las primeras palabras que pronunció el nuevo Secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso al reincorporarse nuevamente al gabinete federal del Presidente Enrique Peña Nieto a una de las Secretarias que estará sometida a un constante análisis y atención por parte de la opinión pública, de expertos y del mundo entero.

Videgaray reconoce en primera instancia su falta de experiencia en las artes de la diplomacia y el manejo de las políticas públicas en materia internacional, salvo "los encargos propios de la Secretaría de Hacienda en su actividad internacional". Admitió que viene a 'aprender' justo en el momento en que la relación bilateral con Estados Unidos está por entrar a un periodo de incertidumbre total con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y es necesario contar con los mejores talentos para hacerle frente a la amenaza que representa Donald #Trump para México en cuanto a economía y en el tema de migración.

El relevo en Relaciones Exteriores ya estaba anunciado y muchos analistas lo habían adelantado. Pocos creían que sería Videgaray el nuevo encargado de los destinos del país en temas internacionales, el mismo que confabuló la idea de invitar a Donald Trump a México cuando era precandidato desatando el enojo de la oposición y de la opinión pública; un grave error, fue como se vio la invitación al que hoy se encuentra a unas semanas de convertirse en el nuevo Presidente de Estados Unidos.

No podemos olvidar que Videgaray se encontraba a cargo de la economía del país en momentos donde la situación interna y externa fueron debilitando a la economía mexicana al grado de ponerla contra la pared frente al dólar y con un panorama poco halagador con el vecino país del norte.

El nombramiento de Videgaray agrega más incertidumbre a la que ya conocemos con la llegada de Donald Trump y sus constantes amenazas dibujadas de políticas públicas en cuanto a la eliminación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el endurecimiento de sus políticas migratorias y la posible deportación de millones de mexicanos.

Los tiempos son complicados para México en el 2017. No llevamos un mes transcurrido y las malas noticias ya han aparecido, el dólar tocó un nuevo máximo histórico al venderse en 21.75, el alza a los precios de la gasolina por la liberalización de los precios ha desatado una ola de protestas, manifestaciones y bloqueos a lo largo y ancho del país, además del desabasto de combustible en algunos estados, la inminente toma de poder de Donald Trump, tres elecciones estatales a mediados de año, la antesala de la elección presidencial en 2018, más los nuevos retos que se tenga que enfrentar.

¿La llegada de Videgaray le aportará algo a la Secretaría de Relaciones Exteriores y a los mexicanos ante los retos que presenta el panorama mundial? Quedan poco menos de dos años de la actual administración, y el margen de maniobra es muy pequeño para cometer errores. #EPN