Ser libre, un sueño llevado a feliz puerto solamente por pocos. Saltar al vacío de la independencia es eso, un salto hacia la nada, en donde no sabes cómo te va a ir, ni tienes idea alguna del resultado final del proyecto que estés desarrollando para sentir la sensación de libertad frente a los horarios y frente a la rutina diaria de cumplir en situaciones específicas en horarios específicos resultados específicos. Abandonar la certeza del salario fijo mensual es un riesgo, alto en algunos casos, pero en definitiva uno que hay que correr, por lo menos para vivir la experiencia de realizar labores por tu propio pie, levantarte a la hora que desees, dormir hasta tarde y saber que toda tu productividad depende solamente de ti, pero que esa dedicación que pongas para ser productivo, dará un resultado imprevisto, siempre.

Anuncios
Anuncios

No solamente existen las historias de aquellos emprendedores que decidieron algún mal día abandonar sus trabajos y emprender viajes y crear negocios independientes. Las historias que jamás serán escuchadas son de aquellos que han fracasado en sus múltiples intentos de independizarse, que han perdido tiempo y dinero emprendiendo proyectos no sólo con ilusión, sino con actitud positiva, con conocimiento y experiencia previa. Sin embargo, eso no garantiza el resultado esperado. Hay otros factores ajenos al emprendedor que dictan el éxito o el fracaso de una idea de negocio. Por ejemplo, el clima o los movimientos de extranjeros y nativos en una temporada, la circulación de personas por el lugar en donde te ubicaste, los cambios de precios de la competencia que te obligan a bajar también tus precios… Siempre hay una idealización de la independencia y claro que sería ideal poder manejar el tiempo al antojo de cada cual, claro que sería ideal recibir dinero por el esfuerzo realizado, pero no siempre es así.

Anuncios

Emprender es un trabajo de tiempo completo, desde el primer atisbo solar y hasta el crepúsculo, debes trabajar y trabajar en tu proyecto, con empeño y ganas, sin que esto te garantice nada, ni éxito, ni dinero, ni posibilidades de un mejor futuro.

El empleado está entonces en su zona de confort, hastiado de la rutina y de las labores repetitivas que le causan malestar, quiere gritar, quiere huir de allí, irse lejos, emprender. Hacerlo es un deber de cada uno de nosotros, pues a la vida no vinimos a trabajar, creo que hemos venido a vivir. El resultado no debería ser lo más importante, la experiencia y el aprendizaje te darán herramientas para lograr tus objetivos en el largo plazo, aunque no sea en ese proyecto. Hay que seguir tirado hacia la independencia, pero no hay que enamorarse de las ideas, que al final si no sirve, simplemente aplicas otra y así sucesivamente hasta que logras un resultado. Pero lo que debe delimitar tu meta, no es la meta en sí, es el viaje y el aprendizaje. Eso nadie, ni fracasando mil veces, te lo van a poder arrancar. #Cultura #opinión #Filosofía