El pasado domingo 29 de enero tuvo lugar en la Ciudad de México la denominada Marcha Antitaurina ¡No Más Olé porque Te Quiero Vivo! Cuyo propósito principal era instar por la abolición de las corridas de toros en México. A la marcha acudió el activista holandés Peter Jansen, quien en recientemente saltó al ruedo de la Monumental Plaza México para manifestarse en contra de las corridas de toros.

Aquellos lectores que sigan mis publicaciones en esta página, cosa que agradezco, sabrán que el arriba firmante es un aficionado a la fiesta brava y ha dedicado no pocas veces el espacio que le ofrecen en este sitio para escribir sobre libros, exposiciones, y aspectos sociales vinculados con la #Tauromaquia.

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En esta ocasión dedicaré esta columna a la importancia de las libertades y lo fundamental que es la discusión, la polémica y las diferencias en una sociedad. Inevitablemente la fiesta de los toros genera opiniones a favor y en contra.

Los rituales de la tauromaquia, el paseíllo, la música, los colores y las diferentes sensaciones dentro del ruedo y en los tendidos de la plaza son cosas que no ofrece ningún otro espectáculo. Sin embargo, es comprensible que el fin último de la fiesta brava, la muerte del toro, les parezca a algunas personas algo injusto. Es perfectamente sensato que un ceremonial donde se un hombre se juega la vida contra un toro divida la opinión de una sociedad.

Sin embargo, a pesar de respetar la opinión de quienes no gustan de ir a los toros no puedo estar más en desacuerdo con la abolición de las corridas.

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Más allá del gusto personal es una cuestión de derechos. Ningún grupo social tiene derecho a imponer su opinión sobre la realización o asistencia a un espectáculo a toda una sociedad.

Si bien los ciudadanos que acuden con cierta regularidad a los toros son menos en comparación con quienes no lo acostumbran esa diferencia numérica no debe volver a la afición susceptible a perder el derecho a contemplar una corrida de toros si ese es su deseo. El futuro de la tauromaquia debe decidirse únicamente entre los aficionados, ganaderos, toreros y gente que vive para y por la fiesta, no por un sector que no la disfruta ni la comprende.

De igual manera es definitivamente condenable blandir como argumentos insultos y descalificaciones contra quienes disfrutan de la fiesta de los toros. Que quede claro, el hecho de ser aficionado a la tauromaquia no convierte a nadie en psicópata, asesino, o mala persona del mismo modo que ser antitaurino no es sinónimo de ser bueno, ni portador de una verdad incuestionable.

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Etiquetar de manera negativa a todo un grupo de personas para denostar sus argumentos, preferencias y gustos genera intolerancia y división. Es un absurdo negar que existen en toda sociedad personas con virtudes y defectos más allá de su pasión o repulsión hacia la fiesta brava.

Finalmente para quienes esperamos la corrida de aniversario de la Plaza México el 5 de febrero próximo sólo nos resta esperar por una jornada pacífica entre quienes acudiremos al festejo y quienes ejercerán su libre derecho a manifestarse en contra de la tauromaquia.

Peter Jansen ha anunciado que saltará nuevamente al ruedo en esa fecha al ruedo de la Monumental Plaza México donde se presentarán Morante de la Puebla, Julián López El Juli y Luis David Adame. #Crónica Ciudad de México #Cultura Ciudad de México