En Venezuela están metidos los gringos. En Venezuela como en tantos otros lados.

Como las ratas en las cloacas, o el polvo en cualquier parte, o las putas de élite en Dubái. Y están metidos desde hace años. Quizá desde antes de Chávez. Pero Chávez era inmenso, y les pasó por encima y triunfó la revolución Bolivariana. ¡Maldición! Entonces la única manera de quitar a Hugo del camino, era matándolo. Sí, quizá los gringos le inocularon el cáncer. Los gringos saben hacer esos malabares sin ensuciarse sus trajes. Y lograron matar al comandante.

Sólo Hugo Chávez podría decirnos qué tanta importancia mantuvo en su vida Venezuela frente a su jodida salud.

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Pero parece que el cáncer también jodió esa parte de Hugo, porque él no pudo dejar a alguien más efectivo, al frente de la revolución, que a Nicolás Maduro. Porque Nicolás no ha resultado diestro para mantener a la plaga lejos de su nación. Porque los gringos se han infiltrado mucho más en #Venezuela, porque los güeros han podido crear o reforzar alianzas con algunos líderes que ya eran contrarios al Chavismo, porque hay dinero, armas, herramental, equipo, logística, y demás artilugios y gadgets dispuestos para el proyecto capitalista que #Estados Unidos tiene proyectado en Venezuela.

Al final, de donde venga el caos, es lo que menos le importa a los venezolanos. Porque al final el hambre es hambre, la sed es sed, y la muerte es muerte. Y ante eso, a los venezolanos no les importa cuál sea el fin ni los medios para tanto caos y tanta violencia.

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Si la cabeza de Nicolás Maduro es el precio, se la darán al tío Sam. Y el tío Sam sabe que la recibirá. Sólo es cuestión de tiempo. Algún día veremos a Nicolás detener la resistencia.

Pero el mal de Venezuela no es la revolución Bolivariana, ni Nicolás Maduro y su resistencia. El problema de Venezuela es su riqueza territorial, su petróleo, su ubicación geográfica. A los gringos no les importa el pueblo, ni la cultura, ni la soberanía, ni el derecho, ni la paz, ni la democracia, ni los niños… EEUU sólo quiere saciar su necesidad de control, de extensión, de posición, de dólares. Al tío Sam sólo le importa que Wall Street no sufra ni un poco, que los almacenes de armas liberen sus inventarios, que las diferencias sean una razón suficiente para combatir al vecino, aunque él siempre nos invite a sus domingos de carne asada en el jardín.

Recién leí que el chocolate está a poco de extinguirse. Quizá mañana nos estemos matando por un gramo de mala calidad. Quizá por eso ahora hay más personas viviendo en la selva y en el bosque y en el desierto, viviendo domando la necesidad de petróleo y de chocolate, pero con la escopeta cargada y lista para matarte, porque esas personas saben que puede llegar el día en que lo que sacie a los muchachos de Virginia, sea cazarlos a ellos y a sus hijos y a sus animales de granja y a su cazador de sueños que cuelga del umbral de la ventana.

El tío Sam es una mierda. Y ahorita está jugando golf con Leopoldo López.

ARWRNR

. #Viral