Bien es conocida la violencia y la inseguridad que se vive en México; algunas personas, principalmente personajes de la política, tratan de decir que este malestar que aqueja a nuestro país ya está a la baja y que la lucha contra el crimen está funcionando erradicando por completo este mal.

Pero en realidad, los que habitamos este país sabemos que no es verdad lo que se dice, es por eso que el día de hoy he decidido poner como título a este escrito, El pan nuestro de cada día; y no es que me refiera a que tenemos que acostumbrarnos a este fenómeno, sino al contrario, es una situación a la que actual y desgraciadamente estamos expuestos día a día.

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En este año la percepción de inseguridad con la ola de #Violencia en México se situó por arriba de 72%, en los meses que llevamos de este año hemos escuchado de homicidios, secuestros, robo a casa habitación, robo a transporte público, feminicidios, fosas clandestinas, desaparecidos, el asesinato de periodistas. Todos los días circula en las redes sociales por lo menos tres publicaciones pidiendo ayuda para localizar a alguna persona.

Los números que se muestran en cuestión de violencia son alarmantes, pero lo que nos preocupa es aquella violencia que viaja con nosotros a todos lados; hablamos del robo en el transporte público, ya que la mayoría de nosotros nos transportamos de un lado a otro en camión, metro, taxi, etc.

Pero principalmente hablaré del Estado de México, un lugar donde todos los días subes al transporte con la incertidumbre si te tocara el asalto o no, anteriormente estos se daban por las mañanas cuando la mayoría de las personas se dirigen a sus trabajos, escuelas,etc; en una encuesta publicada por INEGI en el 2014, identificó que los delitos más frecuentes son el robo o asalto, en calle o transporte, la extorsión y el robo parcial o total de vehículo.

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La misma agrupación identificó a los municipios de Ecatepec, Cuatitlán Izcalli, Los Reyes la Paz, San Vicente Chicoloapan, Ixtapaluca y Tlalnepantla entre los más peligrosos, principalmente el las rutas de acceso a la Ciudad de México cercanas a las autopistas: México-Querétaro, México-Pachuca y México- Puebla.

Y como se los mencioné antes, las autoridades quieren tapar el sol con un dedo diciendo que las cifras están a la baja en la entidad, y cada año nuevo el INEGI nos revela que las encuestas siempre demuestran que la violencia esta a la alza.

Los robos son el mal de este país, un mal tan repetido que la sociedad ha llegado a un hartazgo, al punto que la misma población prefiera hacer justicia por su propia mano.

Vivimos en un país donde el viaje hacia nuestros destinos, se vuelva una travesía de inseguridad, un camino de incertidumbre y miedo constante a ser asaltado, al ser despojado de cosas, cosas que cuesta trabajo conseguir para que otros la tomen por la mala.