En una comunidad de Mesetas, en el departamento de Meta, una localidad que sufrió parte del conflicto de las #Farc con la fuerza pública y paramilitares, se llevó a cabo uno de los actos históricos de paz más relevantes a nivel mundial. Con la entrega de un fusil transformado en pala, las Fuerzas Armadas de Revolución de #Colombia dejaron las armas.

Años de conflicto quedan atrás

En el acto conmemorativo de ayer martes, el presidente colombiano Juan Manuel Santos regresó a Rodrigo Londoño “Timochenko”, un líder rebelde de las FARC, su nombre de pila y se cerraron más de cincuenta años de conflicto armado en el país latinoamericano.

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Con la mención de "seguiremos existiendo como un movimiento de carácter legal y democrático" y un "#Adiós a las armas, bienvenida la paz", Londoño llevó a cabo su discurso. Al término de éste le entregó una carta a Santos, en el momento en el que volaron nubes de mariposas blancas.

La obra del fusil-pala es trabajo del escultor colombiano Alex Sastoque

Las palabras del presidente de Colombia fueron seguidas de las del líder de guerrilla: "Es un día muy especial, un día que jamás olvidaremos, el día en que las armas se cambiaron por las palabras", dijo. Al respecto del acto, Antonio Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas -ONU- dijo mediante un comunicado emitido por su oficina que la institución internacional apoyará en el ejercicio del acuerdo de paz.

Breve historia del acuerdo

La ceremonia es consecuencia de la firma del acuerdo de paz llevada a cabo en Cartagena el 26 de septiembre del 2016, donde Timochenko y Manuel Santos estuvieron presentes ante representantes de organismos internacionales y jefes de Estado.

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Después de la firma del acuerdo los colombianos lo rechazaron. El 2 de octubre siguiente donde un 50.21% del “no” se impuso ante un 49.78 “sí” en un plebiscito. Ante ello el líder y representante de las Fuerzas Armadas aclaró desde La Habana, Cuba, que se seguía manteniendo la voluntad de paz y Álvaro Uribe, exprimer mandatario de Colombia y líder de la oposición al acuerdo se dispone a contribuir para generar un pacto nacional.

Seguido de varias acciones que prolongaron el alto al fuego y establecieron opciones para la resolución del conflicto, por fin el 24 de noviembre pasado Santos y Londoño pusieron su firma en Bogotá al nuevo acuerdo de paz.

Falta trabajo para consolidar la paz

La zona en medio de la cordillera andina y sitio de la resolución aún tiene las marcas de un mal pasado para los colombianos, en los terrenos llenos de vegetación suelen pasar animales que al pisar una mina provoca una llamativa explosión. Las cifras de las víctimas del conflicto oscilan en más de ocho millones y cerca de 220 mil muertos. Como testigo del acto estuvo presente Jean Arnault, jefe de la "Misión de la ONU" en Colombia, grupo encargado de recibir las armas.