El mar azul turquesa y la arena fina y blanca (cuando no hay sargazo). Esta playa, aparentemente virginal, tiene una tasa de crecimiento de población anual de más del 15.8%. Todo comenzó hace ocho años con el ‘boom’ turístico de esta localidad.

Se estima que en los últimos dos años, más de 30 mil personas han llegado a radicar aquí con la intención de cambiar sus vidas en el ámbito laboral o social y lejos de cualquier tiroteo.

Año 2000

Aún recuerdo cuando llegué aquí la primera vez, tenía unos 15 años, estaba recostado en la playa junto con mis amigos en un viaje de la escuela. Cerré los ojos y pensé: "Me encantaría vivir en este lugar que es un #paraíso".

Anuncios
Anuncios

Diez años más tarde, sin imaginármelo, vine y me quedé. No me equivocaba, era el paraíso. Hoy, después de 7 años, me pregunto, ¿por qué sigo aquí?

Cuando llegué en el 2010 todo era tranquilidad y, por su puesto, mucho calor. Hoy ya todo es muy diferente, los conductores manejan de prisa, como si hubiera muchos lugares a donde ir. La quinta avenida siempre está repleta de personas comprando y paseando, parece que nunca es temporada baja.

Antes y después

Al alejarse de la playa y adentrándose en la denominada "Zona Ejidal", aún se puede observar cómo era la vida antes de que las grandes cadenas hoteleras controlaran la mayor parte de los trabajos en la #riviera maya. Mujeres platicando bajo las sombra de techos de palma, hombres tomando caguamas sin playera a las 10 de la mañana, visiblemente ebrios, pareciera que el tiempo no pasa en ciertas zonas.

Anuncios

En Playa del Carmen existen dos mundos: el regido por el peso para los locales y el de los dólares para los extranjeros. Así como alguien vive humildemente en un cuarto compartido con varias personas con un pequeño ventilador, otros viven en casas donde el alquiler por día rebasan los 20 mil pesos.

Para los locales la invasión y colonización por parte de extranjeros y mexicanos de otros estados es irreversible y no muy bien vista, para los extranjeros es el lugar perfecto para empezar desde cero y tener otra oportunidad para triunfar en algún negocio, en la forma de vida y hasta en el amor.

Todo se acaba

Hasta el paraíso tiene una fecha de caducidad, así que quizá en algunos años Playa del Carmen sea el nuevo Cancún y Tulum se convierta en lo que era Playa del Carmen hace unos años, un lugar tranquilo donde ir al mar y ser feliz eran las únicas preocupaciones de propios y extraños en un ambiente vacacional donde todo es una experiencia inolvidable y no una ciudad siempre hambrienta que solo busca expanderse a costa de los recursos naturales, en este México es especial. #PlayaDelCarmen