Y fue cuando vi el video-denuncia de una chica, la verdad es que es un poco largo (48 minutos), pero durante el resto del día, lo fui escuchando, de a poco; también leí algunos comentarios tanto de hombres como de mujeres y traté de mantenerme tranquila, escuchando, sin emitir ninguna opinión.

La cuestión se resume en: Es una azafata, un día el trabajo terminó tarde, y tuvieron que quedarse en una ciudad del norte; el equipo de trabajo decidió salir a cenar, salir de antro y al cerrar este último, seguir bebiendo en un cuarto de hotel. Al final ella, que no bebió y se sintió incómoda en cierto momento, se fue a su habitación.

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A dicha habitación, aparentemente intentaron entrar usando una copia de su llave, afortunadamente el seguro interno no permitió el ingreso del intruso. Al otro día descubrió que fueron sus mismos compañeros, por lo que los enfrentó, pero recibió en respuestas amenazas. Asustada, tardó 7 meses en denunciar en su empresa dicho acoso, pero al final, una conciliación con sus jefes y dichos acosadores, terminó en que ella era la loca, chantajista y mentirosa. Al final, llena de coraje y frustración hizo un video pidiendo se compartiera, para que las autoridades correspondientes hicieran algo.

Lamentablemente estamos en un país donde la víctima tuvo la culpa de todo... en realidad, no es tan exclusivo de México, pero sólo puedo hablar de lo que he visto en mi país.

Entonces, muchos comentarios se han ido sobre él: ¿Por qué fuiste con ellos al antro? ¿Por qué fuiste al hotel? ¿Quién te mandó? Fue tu culpa, no te creo, mentirosa.

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Puede ser que mienta, si somos justos no podemos descartarlo. Y que intente arruinar una carrera o una vida, como la es de su presunto acosador. Podría ser... Pero para eso sirven las investigaciones.

Lo preocupante es como se toman las cosas, la poca importancia que les damos a estas denuncias. Muchas campañas de concientización sobre el acoso a mujeres han surgido con los años... ¿y de qué sirven? ¿Ha disminuido?

Cada minuto que escuché su historia, recordé una historia mía. Estaba en una fiesta familiar, un primo de la prima segunda (que al final no era nada mío) me estaba molestando. Al final, harta del tipo, me fui a mi casa. Mi casa estaba junto a la de la fiesta, y como toda la familia se encontraba en dicha reunión, mi casa estaba sola. Me encerré como un día normal y me puse a ver tv. De repente el ruido de mi reja me alertó y vi al tipo tratando de entrar a mi casa. Lo volví a vivir. El miedo, la frustración. La alarma. Corrí como pude hacia el patio y jalando una silla de la cocina, la puse sobre la pared y asomándome sobre la barda llamé a mi mamá, pero no quisieron llamarla.

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"Está ocupada" me contestó molesta una tía. "es una emergencia" y no importó. Al final, una prima fue y lo detuvo. Al final, el tipo se lavó las manos diciendo que sólo quería saludar. Saludar entrando furtivamente, seguro. Y lo peor, el rumor familiar fue: Ella lo estuvo incitando.

¿De verdad? He visto muchos chistes sobre las mujeres y su peculiar forma de ser indirectas. Es gracioso cuando tienes pareja y no sabe lo que quieres decir cuando le preguntas si el vestido se te ve bien. Eso lo comprendo. Pero si te das la media vuelta, si ya anteriormente dijiste seca y rotundamente NO. No quiere decir: "ven y sígueme a casa".

Y es lo que pienso con esta chica, no dijo "vayan a mi cuarto". Se fue. Se alejó del asunto.

Si tan solo pudiéramos ser un poco empáticos; no pensarías ¿que hacía ella en un cuarto con sus "compañeros de trabajo"?. Si no, pensarías en el miedo, el terror que tuvo que experimentar cuando alguien ajeno y hasta ese punto desconocido quiso entrar a su habitación, cuando la puerta hizo el click que la activó y ella se quedó inmóvil y llena de un miedo atroz.

Así como a ella, no me pasó nada. Entonces, ¿Debe quedar como un trauma? ¿Debemos seguir con nuestras vidas?

A personas que han vivido esto, no piensan en superar traumas, generan más, porque vienen los dichosos ¿Y sí...?

¿Y si entraba? ¿Qué hubiera hecho? ¿Qué habría pasado? ¿Alguien me habría defendido? ¿Habría acabado en violación?

No es fácil nada de esto, no es fácil exponerse y alzar la voz para decir y denunciar a tipos que quisieron pasarse de listos. Lo fácil es alzar el dedo y decir: ¿Por qué estabas ahí?

¿Por qué?

No podemos simplemente acusar a la víctima cuando todos, todos hemos salido con amigos, amigas, compañeros de trabajo, todos hemos estado en reuniones de oficina, en cenas de Año Nuevo o de Navidad, en viajes de trabajo, vas con esta gente que "conoces" porque no conoces a nadie más en ese momento, porque, tus amigos cercanos no estaban disponibles, porque te invitaron, porque ¿Qué podría salir mal? Entonces, bajo esto, no podemos juzgar, tanto hombres como mujeres hemos estado expuestos a la traición de nuestros propios acompañantes. No es para juzgar, es para ser conscientes de a quienes culpamos.

Ella no tiene la culpa de no haber querido estar sola, en su momento, ni tampoco de haberse ido cuando se sintió incómoda. La culpa la tuvo el acosador, que no aceptó un no por respuesta, que no aceptó un "me voy".Métanselo en la cabeza. Dejemos de culpar a las víctimas.

#acoso sexual #isabel otero