El 2018 será uno de los años más intensos para México en términos políticos. No sólo terminará la controvertida gestión de Enrique Peña Nieto y se dará paso a una nueva administración, sino que además, la Ciudad de México, centro económico y político de la nación azteca, renovará su jefatura de gobierno. Desde la década de los años noventa, cuando la capital del país adquirió la prerrogativa de poder elegir por vía democrática a su gobernante, la ciudadanía ha optado, elección tras elección, por el mismo partido: el ##PRD.

Tradicionalmente los habitantes del extinto Distrito Federal se han caracterizado por un pensamiento progresista y liberal, siendo una de las principales entidades federativas en aprobar leyes controvertidas, como la legalización de la interrupción del embarazo o el derecho igualitario al matrimonio entre parejas del mismo sexo.

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De esta forma, durante años el único partido que más o menos ofreció a la ciudadanía una visión progresista de izquierda fue el PRD. Sin embargo, tras la escisión de López Obrador los "chilangos" ahora tendrán una opción más: #MORENA.

Comparada con otras entidades, la Ciudad de México goza de una buena salud. Pese a la enorme deuda que - año con año - ha aumentado, la ciudad sigue siendo uno de los principales motores económicos del país, no sólo por el alto nivel de su PIB, sino también por su excelente Índice de Desarrollo Humano, superando la media nacional e, incluso, llegando a niveles europeos en algunas zonas de la ciudad, como por ejemplo el caso de la Delegación Benito Juárez, cuyo IDH es comparable al índice alemán.

Sin embargo, desde la llegada del PRD a la jefatura en 1997 con Cuauhtémoc Cárdenas, no se ha resuelto el problema de la inseguridad, que ha sido una de las principales exigencias de los habitantes de la capital del país. Así mismo, se siguen sumando problemáticas que los gobiernos perredistas han sido incapaces de resolver.

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Entre las más importantes podemos mencionar: la falta de agua en una buena parte del territorio "chilango" (principalmente Iztapalapa y Gustavo A. Madero), el constante aumento de la contaminación y la falta de inversión en energías limpias y, vinculado a este último punto, la falta de transporte público limpio, seguro, eficiente, económico y respetuoso con el medio ambiente.

En términos de transporte, la administración de Miguel Ángel Mancera ha sido una de las más criticadas, pues hubo un aumento generalizado de las tarifas del metro so pretexto de mejorar el servicio. No obstante, la sensación ciudadana ha sido de engaño, pues el servicio no mejoró y, de hecho, para algunos usuarios éste se ha vuelto menos eficiente.

Ante estos hecho, MORENA tiene una amplias posibilidades de convertirse en el nuevo partido gobernante de la ciudad y, con ello, en el partido de izquierda más importante de México. Primero, porque es un partido "nuevo" que se presenta como "cercano" a las problemáticas del ciudadano de "a pie".

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Pero, además, porque está vinculado a la figura carismática de López Obrador, que no sólo ha sido uno de los Jefes de Gobierno más populares de la capital, sino también a quien se le atribuye una de las mejores gestiones en términos de obra pública, aunque con sobre endeudamiento.

Sin embargo, al mismo tiempo, MORENA tiene dos grandes debilidades. Primero, el temor de los votantes de ideología moderada que perciben a MORENA como un partido de "extrema" izquierda, vinculado al comunismo e, incluso, al chavismo venezonalo. En segundo lugar, López Obrador; irónicamente, la gran fortaleza de los morenistas también es su gran debilidad, pues entre sus explosiones mesiánicas y las campañas sucias orquestadas por sus enemigos políticos, el político tabasqueño se ha ganado la desconfianza de buena parte de la población.

Por lo anterior, el futuro de la izquierda en la Ciudad de México no está en tela de juicio. La izquierda ganará en la ciudad. No obstante, la gran pregunta es: ¿qué izquierda? En todo caso, el triunfo del PRD o de MORENA dependerá de la construcción de un buen candidato. Finalmente, está fractura será una buena oportunidad tanto para el PAN, como para el PRI de ver crecer sus números en el centro del país. #AMLO #CDMX