Hace poco más de 70 años de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki. El 6 de Agosto, como muchas otras fechas en la historia de la Segunda Guerra Mundial, el mundo cambió el enfoque de lo humano - o falta de la humanidad - en las naciones. Recordando en Agosto como los avances benéficos para el mundo; pueden tornarse siniestros al otro lado de la luna, en la sombra, bajo los estallidos de las estrellas y el frío sin fin, la muerte pasea benévolamente, después del infierno que llovió en forma de bala desde los cielos.

La humildad y la grandeza son dos características que si bien, no van unidas, deberían estarlo la mayoría de las veces - confrontadas o no - ya que vienen con los valores nacionalistas que residen en cada uno de nosotros.

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Los enfrentamientos, el robo y la violencia doméstica, son otros tipos de guerra, que se cierne sin absolutismos absurdos desde los países desarrollados hasta los del tercer mundo.

Muchas personas se preguntan por el Creador, al dar una mirada atrás hacia tanta atrocidad, y aún en el presente, siguen cuestionándose sobre voluntades divinas. Tal vez el ser humano, muchas de las veces está indispuesto a llevar consigo esta responsabilidad, y sobre todo vivir con ella. En cada recoveco de nuestra calle, la guerra está esperando en formas distintas; evolucionada hoy con la tecnología y es ahí donde el uranio o el plutonio toman un papel aparte. El beneficio de la tecnología se convierte en parte de una guerra silenciosa, aguarda en la inteligencia y argucia de diferentes personas y de todos los estatus.

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La difusión de estas amenazas, abusos y expresiones de violencia en Internet, nos han vuelto partícipes de la insensibilidad del espectador, de la nueva era de la información, donde todo hasta lo bizarro se ha vuelto teatro de las masas; nos quedamos con la boca abierta, con el corazón latiendo de temor, pero sin sentirlo de verdad, ese miedo latente de unos minutos, también se vuelve parte del show. Las tecnologías de la comunicación han formado una bomba de datos falsos, emociones virtuales y comentarios exacerbadamente masificados fuera de la realidad.

Este 6 de Agosto serán recordados todos aquellos, que no fueron tomados por una cámara selfie, no habrá quien busque plasmar el dolor en una red social, y que después de tantos “me entristece” o “me molesta” caerá al olvido con el siguiente click, no habrá etiquetas ya que todos - sin darnos cuenta - formamos parte del mismo género (humano). #HiroshimaNagasaki #2daGuerraMundial #Redes Sociales