La #Trata de personas es un delito que provee de enormes ganancias al crimen organizado

La trata de personas [VIDEO] es un delito, un problema y un fenómeno multicausal que atenta contra la libertad y la dignidad de las personas. Este ilícito ocupa el tercer lugar en la escala de ganancias del crimen organizado, sólo detrás del narcotráfico y el tráfico de armas, actividades que ocupan el primer y el segundo lugar respectivamente, en la obtención de enormes ganancias.

¿La trata de personas es laboral o sexual?

La trata de personas o explotación ocurre en dos ámbitos sociales: uno es laboral y el otro es el sexual, específicamente.

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Respecto al escenario laboral se piensa que el grupo de las personas más vunerable a la trata son las mujeres (siete de cada diez víctimas) y sólo el 37% son hombres. Éstas trabajan en los hogares, en los campos agrícolas e incluso en las maquiladoras, siendo, entonces, las comunidades rurales e indígenas las más afectadas.

La prostitución es una expresión de violencia contra las mujeres y las niñas

En el otro caso, la #explotación sexual afecta primordialmente a las mujeres y a las niñas, y el origen es la prostitución. Pero esta no es un trabajo, sino una alternativa de vida que se utiliza cuando todas las demás opciones no existen. Además, la prostitución es un acto coercitivo porque se tiene que pagar para tener relaciones sexuales. No es voluntario, no es libre, es por paga. Ninguna violación por más pagada que pueda ser, deja de serlo.

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La prostitución es una expresión de la violencia contra las mujeres y las niñas. Lo mejor es que se vea de esa manera, sin naturalizar el problema ni verlo románticamente.

Factores que provocan la explotación laboral y sexual

Todo se relaciona, a lo que nos referimos es a la existencia de políticas públicas que impiden a las personas acceder en condiciones de igualdad a las oportunidades, a la norma y a prácticas administrativas deficientes, a la #corrupción e impunidad y el nivel de marginación e ignorancia (estos factores hacen vulnerable a la población y, entonces, se es víctima) y la cereza del pastel: la sistemática política de simulación y del falso compromiso del gobierno en sus diferentes niveles para erradicar este delito.

Aún no es posible echar las campanas al vuelo, aunque existe una ley en la materia

En el caso específico de México hay avances, aunque aún no se pueden echar las campanas al vuelo, pues existe una ley en la materia, sin embargo, en lo que respecta a la investigación y persecución del delito la situación es muy complicada porque es necesario comprobar que existió el engaño para sustraer a la persona de su entorno y, además, demostrar el objetivo de explotación.

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Incluso, los legisladores no han ni iniciado un debate sustantivo para crear un sistema legal que combata de fondo el fenómeno de la trata. Es por esta razón que un reporte norteamericano sobre la trata de personas consideró que México no cumplía con las normas mínimas para la eliminación del delito de la trata. Debemos insistir en que el gobierno (con sus tres poderes) no ha construido alternativas o ha buscado políticas de salida, pero sí ha desoído a la sociedad civil que ha contribuido no con una idea o sugerencia sino con muchas posibles soluciones.

La simulación, la omisión y la negligencia de las autoridades son algunas de las causas del problema

Debemos agregar que en México las entidades con mayor incidencia del delito de trata con fines de explotación sexual son tres: Chiapas, Veracruz y y Tlaxcala. En este último caso, las redes de operación han rebasado el ámbito estatal, para operar ya no sólo a nivel nacional sino incluso a nivel internacional. Además, muchas entidades no han creado aún las fiscalías especiales contra la trata (ejemplo claro de la simulación, la omisión y la negligencia de las autoridades de los tres sectores en el país). Ahí se encuentran: Aguascalientes, Colima, Durango, Nayarit, Nuevo León, San Luis Potosí, Sonora y Yucatán.

Las soluciones para acabar con la trata de personas son de ámbitos varios: sociales, económicos, jurídicos, educativos, culturales, etcétera.

La mayor parte de las soluciones provienen de la academia y de la sociedad civil; se ha dicho, por ejemplo, que los sistemas que han reglamentado la prostitución sólo han fomentado el fenómeno de la trata a macro-escala. ¿Qué se debe hacer entonces? Se debe penalizar el consumo de sexo por paga; además del ámbito legal se debe trabajar la cultura y la educación desde las perspectivas de género, de derechos humanos y de masculinidad no violenta; también debemos etiquetar recursos económicos específicos para combatir con eficiencia este delito. Incluso hay que detener la simulación y comprometernos a realizar acciones reales para combatir este flagelo. Específicamente estas acciones deben ser ordenadas y coordinadas por las autoridades responsables de la seguridad del país y de la procuración de justicia; sin olvidarnos de las campañas de información o prevención.

¿#AQUIESTOY y Corazón Azul 2.0 solución al problema de la trata?

Hace unos días, y como consecuencia del alarmante aumento de este crimen en el mundo y en el país, y tras haber tenido lugar "El día internacional contra la trata de personas" (30 de julio del 2017) el gobierno federal, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y el gobierno norteamericano a través de su embajada en México pusieron en marcha la etapa #AQUIESTOY de la campaña Corazón Azul 2.0 la cual es financiada por los Estados Unidos a través de la iniciativa Mérida. Ojalá sirva de algo actuar como limosneros y vasallos de Washington porque si resulta dentro de algunos años, en un fracaso contundente que no nos lleve a ningún lado de nada habrá servido haberse hincado, ni el servilismo de los gobernantes mexicanos. Y que después no salgan con que tenemos que pagar todo lo invertido por el gobierno imperial como ahora es el caso del muro entre ambas naciones que promueve Donald Trump, presidente de los Estados Unidos.

La trata de personas debe ser considerada como un crimen de lesa humanidad

Mi última aportación al debate (por el momento) sobre el problema de la trata de personas es que debe ser considerado como un crimen de lesa humanidad y castigado con la misma severidad con el fin de inhibir el ilícito y disminuir su incidencia ya que se ha generalizado e intensificado y ocurre en un ambiente de impunidad provocado por la falta de investigación por parte del Estado o mejor dicho, por su aparato de justicia. Y si hay dudas sólo hay que revisar el Artículo 6 del Estatuto de la Corte Penal Internacional para disipar las dudas que pudieran surgir.