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Acompáñenme a ver esta trist... a leer esta bella historia.

Vivíamos en la ciudad de Tijuana, en Baja California, México. Yo tenía alrededor de 8 años; mi padre llegaba del trabajo cada tarde y una vez llegó con algo muy especial en la mano. Era una gorra color azul, con el estampado de 'Goyo' (la mascota oficial del Club Universidad) Nunca le pregunté de dónde la adquirió, y ahora no creo que se acuerde. Debe ser algo irrelevante para él, debido a que es americanista.

Es tan americanista que un día le pregunté quién era Cuauhtémoc Blanco, actual alcalde de Cuernavaca; a lo que me respondió: "El mejor futbolista del mundo".

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Lo peor de todo fue que le creí.

Total, a mí no me gustaba el fútbol. Cuando me preguntaban a cuál equipo le iba, siempre decía uno al lazar, León, Chivas, Atlas, etc. Pero ese día me gustó tanto la gorra de Goyo, que cuando me preguntaban, respondía obviamente que a los #Pumas de la #UNAM.

Mi gusto por el balompié surgió tras la euforia que se vivía en el mundial Corea-Japón 2002. Recuerdo perfectamente que debíamos despertar en la madrugada para disfrutar de los partidos de la Selección mexicana. Yo también grité y salté de alegría cuando Jared Borguetti anotó aquel asombroso gol a Italia. Hasta se me enchina la piel solo de acordarme.

Comencé a seguir a los Pumas en liga mexicana. Dos años después, mientras la leyenda #Futbolística Hugo Sánchez dirigía al equipo y mientras cursaba el quinto año de primaria, un suceso único para aquella época ocurrió y marcó la vida de muchos aficionados.

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Puedo presumir que yo vivía en mi etapa de infancia y que la ilusión fue mucho más grande. Los Pumas lograron un bicampeonato histórico. Fue el mejor año, ¡tan glorioso y tristemente tan lejos de repetir!

Los Pumas del ayer

Bruno Marioni (era un killer en el área rival), Darío Verón (no nos imaginábamos la trascendencia que tendría en el futuro), Sergio Bernal (sin duda el heredero de Jorge Campos), Joaquín Beltrán ("el capitán Beltrán, amiguito") Francisco 'Kikín' Fonseca (no sé por qué parece una broma, pero era uno de los consentidos de la afición), Luis 'El Parejita' López (quién sabe qué fue de él) o Jaime 'el Jimmy' Lozano (me contagió la frase "Hecho en C.U").

Pasó el tiempo y Pumas cambiaba radicalmente. Se iban las estrellas del club y llegaba gente que no sentía amor a la camiseta. Lo mismo pasaba con los entrenadores, hasta que Ricardo 'Tuca' Ferreti tomó las riendas del equipo.

Consiguieron la sexta estrella en 2009 contra un Pachuca que luchó hasta el último minuto en el estadio Hidalgo.

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En la cancha destacaban Pablo Barrera, Javier Cortés, Francisco Palencia, Leandro Augusto, David Cabrera, Efraín 'Chispa' Velarde, entre otros. Y sí, aún me sigo preguntando por qué dejaron ir al 'Tuca' del equipo. De esos misterios que espero entender algún día.

El último campeonato fue en 2011, cuando entré a la universidad y cuando los Xolos de mi ciudad natal, Tijuana ascendieron a primera división. Es curioso que festejé con la misma intensidad aquellos dos sucesos y he de aceptar que el equipo fronterizo es mi segundo amor. No puedo dejar de sentirme identificado y representado por los perros aztecas.

Volviendo al Club Universidad, ahora solo queda un pequeño fragmento de los clubes que alcanzaron la gloria. Todo ha salido mal desde entonces, cambiando técnicos, uniformes, directivos... la sorpresiva y emocionante final del 2015 en Ciudad Universitaria ante Tigres ha sido lo más cerca de revivir esos tiempos maravillosos.

Los Pumas de hoy

Darío Verón (considero, la única leyenda activa del club) se ha ido, situación que nos duele a todos; los 'Pikolines' salieron por la puerta de atrás, uno de peor manera que el otro. La cantera está olvidada, las estrellas son vendidos como mercancía cualquiera; el "cuarto grande" se ha convertido en un mediocre equipo más.

Aún así, los aficionados esperamos el despertar de un gigante que con todo nuestro corazón apoyamos en las victorias y en las derrotas, aunque los administrativos no lo valoren. ¡Cómo no te voy a querer!