Anuncios
Anuncios

Nosotros llevábamos a cuestas nuestras mochilas, esperando a que dieran las 4 de la tarde para poder salir a carretera y conocer finalmente aquella ciudad que tanto había visto en mi serie favorita.

Mi emoción era tal que a pesar de las 3 horas de camino que por el tránsito pesado se convirtieron en 4 y la multa por exceso de velocidad que nos habría de dar un policía, cuando llegamos a la casa que rentamos para pasar el fin de semana mi corazón todavía latía fuerte.

El primer destino era un lugar llamado Old Town, que se encuentra en el corazón de Albuquerque y sería donde el recorrido comenzaría. Ahí encontré un restaurante de comida de estilo mexicano, “Hacienda del Río” y de entre las opciones que variaban desde carnitas, sopapilla y carne asada, decidí probar unas enchiladas que añoraba ya hace largo tiempo.

Anuncios

No era el platillo al que estaba acostumbrada pero el sabor en general no me desagradó, acompañado por frijoles y arroz español como se acostumbra en esta parte del Estado de Nuevo México fue una experiencia culinaria que me llevó a recordar algún mercado en la Ciudad de México donde habría de encontrar un platillo similar, pero de un tamaño y precio más reducido y que me dejaría un picor por un lapso más grande de tiempo.

En general y con la oportunidad de probar los platillos de mis acompañantes, si alguna vez tienen la oportunidad de pasear por esta zona de la ciudad es una recomendación segura; como mexicano, uno se siente en casa en ese lugar. Si se tiene un poco más de tiempo, incluso probar una margarita no es la peor idea que se puede tener.

Después de degustar los alimentos, esa sensación de saciedad nos invitaba a caminar un poco antes de continuar con el recorrido, así que fuimos testigos de un ritual de los nativos americanos asentados en esa zona, y fue una experiencia excepcional al conectarte contigo mismo por tener tal carga espiritual.

Anuncios

Mi recomendación

Ir con tiempo para poder pasear por todas las tiendas de alrededor del kiosko y tener la oportunidad de escoger los mejores souvenirs, ya que se pueden encontrar los mismos artículos por diferentes precios y será conveniente encontrar la mejor oferta.

Dentro del viaje también teníamos contemplado asistir al Festival Internacional de Globos Aerostáticos de Albuquerque, para el cual tuvimos que levantarnos muy temprano y poder tomar el suffle que nos llevaría al parque donde reside el evento.

El viaje no es largo y es mucho más conveniente contratar este servicio a manejar hasta el recinto porque es un acontecimiento anual muy concurrido y puede llegar a ser complicado acceder al estacionamiento.

Los globos aerostáticos se comienzan a llenar alrededor de las 7 de la mañana y mientras la audiencia espera la vista del atardecer detrás de las montañas Sandía es verdaderamente exquisita. Un café cortesía de los organizadores ayuda a los asistentes a despertar por completo para ser testigos de esta inigualable experiencia donde el cielo se llena de colores y formas que cautivan la vista y llenan el corazón de alegría.

Anuncios

Fotografías llenarán sus dispositivos y la emoción colectiva tiende a ser bastante contagiosa así que deben estar preparados para este momento único. Ir bastante abrigados y quizá con algún snack hará que la visita al Ballon Fiesta sea inolvidable.

Mi viaje quedó inconcluso ya que no pude visitar las locaciones de la serie ya mencionada, “Breaking Bad”, pero eso solo me dio un pretexto para regresar a esta ciudad tan contrastante y llena de diversas energías que hacen que uno ame la sede de UNM. #amor #CORAZON #volar