Hace algunos meses cuando los saqueos y los gasolinazos tenían conmocionado a más de la mitad del país, el comediante Chumel Torres publico un tweet, que generó demasiada polémica en la red.

¿Y saben qué? Después de ver el linchamiento mediático al que fue sometido el locutor mexicano Sergio Zurita hace algunos días, empiezo a creer que tiene razón. Pareciera ser que nuestro país tiene una sociedad que se enoja aún con la más mínima provocación, más aún porque muchas de esas veces esa provocación ni siquiera existió.

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Retomando un poco el caso de Sergio Zurita, la semana pasada durante la transmisión de su programa "Dispara Margot Dispara", el locutor se expresó a favor de las restricciones impuestas por una escuela primaria de prohibir los escotes, shorts y minifaldas, al considerar que puede afectar a los niños:

"Señoras, no sean estúpidas. Si van a recoger a sus hijos en 'Hot Pants' van a hacer sufrir a sus hijos. Los niños de junto van a decir: tu mamá está bien buena o que aguada está tu mamá. No señoras, no tienen derecho, antes está la felicidad de sus hijos".

De inmediato, el locutor fue blanco de un sinnúmero de críticas ya que sus comentarios fueron catalogados infundadamente de machistas, misóginos y de incitar a la violencia de género; además de que se exigió su salida del aire. El linchamiento mediático fue tan grande que al día siguiente ofreció una disculpa pública por sus acciones, reconociendo que sus palabras podían incitar a la violencia de género, aunque reiteró que no lo hizo con el ánimo de ofender.

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Otro caso polémico fue el que enfrentó la locutora nicaragüense Martha Debayle, tras el lanzamiento de su línea de productos "Martha Debayle Home", al afirmar que ella no hacía radio para la "gente jodida".

Esta declaración fue rápidamente replicada por distintos portales y medios de comunicación, posteriormente el caso llegó a redes sociales en donde miles de usuarios la acusaron de prepotente y clasista, sin saber el contexto real de sus declaraciones. En este caso a diferencia de Sergio Zurita, Debayle sólo se limitó a aclarar que sus dichos fueron malinterpretados y que nunca tuvo la intención de ofender a nadie, en relación a su nivel de ingresos.

La Constitución Mexicana establece en su artículo sexto que la libertad de expresión será sujeta de inquisiciones de caracter judicial y administrativa cuando se compruebe que:

  • Hubo un ataque a la moral o a la vida privada.
  • Perturbó el orden público.
  • Ataque los derechos de terceros.
  • Haya alguna apología del delito.

Bajo estos criterios, en ambos casos (y posiblemente en muchos más) no hubo ningún indicio que sugiriera alguna violación a estos 4 apartados federales y esta serie de aclaraciones y disculpas obedece más a los reclamos infundados de una horda cibernética de mexicanos que, sin una razón, más allá de una ofensa personal, vieron a bien censurar a quien sólo ejercía sanamente su derecho a la libertad de expresión.

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No cabe duda que la inquisición busca brujas donde no las hay. #Censura #LibertadDeExpresión #México