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El 19 de septiembre es un día que vive en la memoria de todos los mexicanos: en 1985 un terremoto [VIDEO] de 8.1 azotó las costas de Michoacán y Guerrero, provocando devastadores resultados para la Ciudad de México. 32 años después la naturaleza nos volvió a poner a prueba, exactamente el día del aniversario de esta tragedia, la historia se repitió: esta vez con epicentro en Puebla, un sismo de 7.1 grados volvió a sacudir la capital. Dejó un saldo de 369 personas caídas, según el periódico Excélsior. Para esta colaboración alumnos del séptimo cuatrimestre del Centro de Estudios Universitarios PART nos compartieron sus testimonios en exclusiva para Blasting News.

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Michoacán

En Lázaro Cárdenas, Michoacán, también tembló [VIDEO]. No se sintió tanto como en la Ciudad de México (CDMX), pero todos los trabajadores del Hotel Casa Blanca salieron al área de la alberca. Con la cara pálida y manos temblorosas decían las recamareras que se había percibido horrible en los pisos de arriba. De pronto, empezaron a llegar mensajes vía Whatsapp, que decían: "¿Todo bien?, ahora sí se sintió espantoso, ¿saben algo de sus familias?". Al prender la tele la tragedia era oficial, explicó Alejandro Fernández.

Transporte público

Eran las 13 horas con 15 minutos en la rutina diaria de una sociedad abordo del Metrobús, Línea 1, en la estación Plaza de la República. El transporte emprendió su camino. Al llegar a la estación El Chopo todo se detuvo, de pronto una multitud de personas salieron de edificios, autos y tiendas, con los rostros pálidos, nerviosos, con miedo, con llanto.

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Muchos sin conocerse se abrazaron como si de su familia se tratara.

"Todo estaba muy tranquilo, el Metrobús iba vacío. Yo esperaba llegar a mi casa, de pronto, el autobús se movió. Pensé que era por los baches, pero no, comenzó a moverse más y más. Entonces sonó la alarma sísmica. Una señora comenzó a gritar como loca, otras mujeres lloraban asustadas, yo solo rezaba para que terminara pronto, pero a mí me pareció una eternidad", explicó Brenda Matías.

Mientras tanto la carretera Cuatitlán- Zumpango se observó a través de las ventanas transparentes del autobús. Se miraba el movimiento de las personas con caras de angustia y desesperación por salir de los departamentos y centros comerciales. Gritaban "no, Dios mío". Madres de familia tomaron a sus hijos de la mano recurriendo a un lugar seguro como es la avenida. Todo se tornaba de color gris abriendo puertas a una tragedia.

"El camión se detuvo por un momento y el movimiento llevaba a los pasajeros de un lado a otro, los anuncios publicitarios se movían, en mi ser comenzó la angustia y el sentimiento colectivo al ver a las personas sufriendo.

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Lo que fue unos segundos se convirtió en un lapso largo de miedo y terror", comentó Daniela Barajas.

En las calles

Entre miedo e incertidumbre las calles de la Ciudad se convirtieron en un mar de gente. En la Avenida de los Insurgentes las vialidades se habían colapsado. El Metrobús se quedó sin servicio y toda la gente optó por caminar entre los carros, lo que ocasionó que ambulancias y vehículos de rescate se retrasaran a su destino.

De camino hacia metro Insurgentes se podían observar la caída de algunos vidrios que anteriormente fueron parte de los edificios. Algunas personas pedían que la gente que pasaba por el lugar no fumara debido a que se encontraba una fuga de gas. Otros con desesperación trataban de localizar a sus familiares pero les era imposible porque las líneas telefónicas estaban saturadas.

En la Alameda la gente caminaba con desesperación ya que la tierra se movía bruscamente, los árboles iban y venían sin piedad, mientras que los ciudadanos salían de los edificios llorando. Había algunos que tenían que ser cargados por el cuerpo de seguridad que se encontraba en el lugar ya que no se podían mantener de pie.

Entre tanta multitud era difícil el paso ya que la gente buscaba llegar a sus hogares para corroborar que todo estuviera bien. En Buenavista se podía observar un incendio justamente en la parte de arriba de Plaza Fórum, a la altura del Hotel Fiesta Inn, lo que ocasionó que las instalaciones fueran evacuadas y la estación del metro que se encuentra a un costado, fuera saturada y posteriormente cerrada por un par de minutos, narraron Stefanni Hernández y Fernanda Barajas. #testimonio #terremoto 2017 #S19