Anuncios
Anuncios
2

Bien dijo Navarro Bello que no se trata de repartir chalecos antibalas a los #Periodistas, el gobierno federal debería trabajar más bien en la procuración de justicia, en un país donde la #Impunidad de las ejecuciones es de 90 por ciento (pareciera que no se detiene, no se persigue ni se investiga), lo que se necesita es que este nivel de impunidad disminuya, que haya castigo para que se entienda que no es fácil matar a nadie.

Si los ataques a los periodistas siguen pasado así, sin castigo, quienes los provocan confiarán que pueden salirse con la suya, es importante proteger a quienes informan para que el derecho a la información de los ciudadanos no se vea empañado, la censura es la violencia más clara a la libertad de expresión y no hay que olvidar que ésta es la base para la existencia de una sociedad democrática.

Anuncios

De acuerdo con la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos(CIDH): “el asesinato, secuestro, intimidación y amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, es un hecho de violación a los derechos fundamentales de las personas y limita severamente la libertad de expresión", una sociedad que no está bien informada no goza de plena libertad.

México: un país peligroso para los periodistas

De julio a septiembre de 2016 la organización Artículo 19 registró un total de 88 agresiones a periodistas; un promedio de 29.3 ataques al mes, o casi uno por día, y para octubre de 2017, sumaban 11 los asesinatos de periodistas en el país, año con año las cifras aumentan, lo que nos recuerda que México es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.

Anuncios

"... Las autoridades estatales han dejado de proteger a la prensa para que haga su trabajo en un contexto de seguridad ..." dijo Darío Ramírez, director de Artículo 19, y no se puede negar la realidad de su declaración, pues observamos como las leyes en materia de difamación y calumnia son utilizadas, según el Estudio "Corrupción, Impunidad, Silencio: La guerra contra los periodistas", para hostigar a quienes cubren los temas de corrupción.

La aprobación de la "Ley para la protección de los periodistas", no cumple al 100% con lo deseado por los profesionales de la comunicación, ya que se trata de un mecanismo que se sustenta en la existencia de una amenaza previa y la gran mayoría de los ataques que tienen tanto comunicadores como los mismos medios, no cuenta con una.

Hace falta mayor voluntad política y legal para investigar las acciones violentas que sufren los periodistas, ya mucho se ha dicho "no se mata la verdad matando periodistas", además no solo se trata de la violencia a la que se someten, va más allá por el hecho de ser expuestos, se pone en duda su calidad moral, personal pero sobre todo profesional.

Anuncios

Aceptar no es una opción

No podemos quedarnos en la idea de que "Resulta muy sencillo agredir a un periodista o cometer algún tipo de violación a sus derechos fundamentales, porque al final se sabe que no va a pasar nada" como en algún momento lo indico Diego Ramírez.

La lucha contra la represalia está lejos de terminar, y es el principal enemigo de la libertad, el gobierno podría trabajar para organizar una buena respuesta contra cualquier tipo de censura/violencia. La libertad de expresión y el periodismo serio requieren de un mayor respaldo, son muchos los profesionales que sienten lo duro de la indiferencia y el miedo de reportar cuestiones que resultan incómodas para muchos.

"No hay libertad sin libertad de prensa". #LibertadDeExpresión