Anissa Weier y Morgan Geyser son dos niñas de 13 y 12 años, oriundas de Wisconsin, USA. Ambas se encuentran detenidas y bajo proceso de investigación por quitarle la vida a una compañera de colegio, en mayo del año pasado. Los integrantes del tribunal que participa en su proceso, están considerando la alternativa de juzgar a Geyser y Weier como adultas, por las circunstancias de su delito.

Las niñas acuchillaron 19 veces a su compañera y la dejaron abandonada en un paraje boscoso, de acuerdo a lo que reporta el Daily Mail. Algunas de las pruebas del crimen, halladas por los investigadores, incluyen varios dibujos que habría realizado Geyser, de solo 12 años de edad, en los que se observan escenas de asesinatos, los cuales revelarían una perturbada personalidad.

Las acusadas reconocieron haber atacado a la otra niña y se justificaron por su deseo de impresionar a Slenderman. Este último es un personaje de ficción relacionado con leyendas urbanas e historias terroríficas. En los dibujos realizados por Geyser se pueden observar cosas sangrientas. Por ejemplo, en uno de ellos se ve una figura armada con una guadaña, acompañada de la leyenda "me gusta matar a la gente". A un lado de esta figura, se observa otra, una niña sangrante yaciendo en el suelo.

Por otra parte, la policía encontró entre los objetos personales de Geyser, muñecas con las extremidades mutiladas y pintadas con símbolos satánicos. La defensa pretende que tales pruebas sean consideradas como evidencias de una supuesta incapacidad mental de la niña Geyser. Los abogados argumentan que la joven no puede diferenciar entre lo real y lo fantasioso.

Por otra parte, los abogados de Geyser y Weier no han intentado negar el homicidio cometido por las jóvenes, pero sí buscan convencer al tribunal de que ambas niñas se encontraban en un estado de gran perturbación de sus facultades mentales. De acuerdo a los defensores, las niñas atacaron a su compañera bajo la creencia de que el aterrador Slenderman, oscura presencia de la cultura popular, haría daño a sus familiares si no cometían el asesinato.

Los dibujos de Geyser han causado una gran impresión entre la opinión pública por la manera en la que reflejan al mismo tiempo, una patente inocencia infantil y una intensa maldad. Otro de los hallazgos de los detectives fue una lista de objetos que las niñas emplearían para cometer el crimen, como por ejemplo, un mapa del bosque donde llevarían a su compañera y diferentes armas, como el cuchillo de cocina con el que la atacaron finalmente.