Las esperanzas de hallar a sus seres queridos luego de años, se despertaron en numerosas familias en distintos países, al ver, gracias a los medios de comunicación, las imágenes de dos montañistas momificados enterrados en la nieve en la cara norte del Citlaltépetl.

Y es que las ilusiones no solo surgieron en aquellas familias involucradas en el percance de 1959, donde un grupo de alpinistas fue sepultado por una avalancha, falleciendo cuatro de ellos y quedando tres atrapados en la nieve, ya que también reaparecieron en otras entidades de la República Mexicana e incluso en el extranjero.

El Pico de Orizaba, con el transcurso de las décadas, se ha cobrado la vida de por lo menos seis excursionistas, cuyos cuerpos yacen debajo de masas de nueve, en espera de ser hallados y ser despedidos por sus familiares como es debido.

Con este deseo, autoridades y ciudadanos de Australia y Estados Unidos y de por lo menos tres entidades de la nación, se han puesto en contacto con los munícipes del área del volcán Citlaltépetl, para indagar acerca de montañistas extraviados en la última década.

Juan Navarro, presidente municipal de Chalchicomula, dio a conocer que se trata de parientes de por lo menos seis excursionistas que han sufrido percances o han desaparecido en el volcán, la cumbre más alta del territorio mexicano.

Por lo que respecta a los Estados Unidos, se busca a una persona que participó hace cinco años en una excursión al Citlaltépetl, pero terminó por accidentarse, resbalando en una grieta sin que posteriormente pudiera ser hallado.

En lo que se refiere a Australia, están investigando por una mujer que hace una década subió al Pico de Orizaba en compañía de unos montañistas. En cierta etapa de la ruta comenzó a padecer hipotermia y no quiso seguir adelante. Posteriormente sus compañeros alpinistas, al descender la cumbre, no pudieron encontrarla.

Del mismo modo, las autoridades de Chalchicomula han recibido llamadas de personas de la Ciudad de México, Monterrey y Puebla, solicitando más información acerca de los restos momificados, puesto que piensan que se trata de sus parientes o amigos extraviados.

Los dos cuerpos, por la posición en que fueron hallados, hacen pensar que estaban abrazados, tal vez para protegerse del gélido ambiente que prevalece en las alturas del Pico de Orizaba. Se espera que las labores para el rescate de ambos cuerpos puedan llevarse a cabo a inicios de la siguiente semana.