La tragedia cobró una víctima mortal más luego del incendio del martes durante la madrugada (04:00 am hora local), cuando las llamas consumieron el humilde asilo Hermoso Atardecer que albergaba a 44 personas de la tercera edad en la ciudad de Mexicali, Baja California, México. La gran mayoría de estas personas son indigentes o sufren abandono de familiares y son recogidas de la calle. Otros 23 ancianos fueron enviados a asilos cercanos para ser atendidos.

Jaime Rafael Díaz Ochoa, alcalde de Mexicali, confirmó el deceso de una persona más a causa del accidente, elevando a 17 la cuenta trágica. El incendio está siendo investigado por las autoridades, quienes adelantaron que probablemente fue causado de manera intencional, por el lugar donde se determinó que inició la conflagración. Díaz Ochoa confirmó que cuatro ancianos más se encuentran hospitalizados, de los cuales uno "se encuentra muy grave".

Asimismo, en declaraciones de Humberto Cota a EFE, y quien meses atrás fungiera como responsable en la administración de Hermoso Atardecer, señaló que las precarias condiciones en que funcionaba el asilo se debían a limitaciones económicas, contradiciendo de esta manera a Díaz Ochoa, quien asentó que las láminas de metal que conformaban la techumbre del local, así como la construcción "ligera", se debían al clima extremo de la región y su ubicación en zona sísmica.

Es necesario recordar que el alcalde de Mexicali reconoció que existe "una disputa" por la administración del recinto por parte de la organización civil Sociedad Cultural Impulsora de Bienestar Social AC, aunque enfatizó que el lugar contaba con videocámaras para vigilar el lugar y con dispositivos para detectar incendios así como extintores de fuego.

Es inevitable traer a la mente otra tragedia ocurrida en 2009, el incendio en la guardería ABC, en Sonora, México, a cargo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y en la cual murieron calcinados 49 niños y otros 75 sufrieron quemaduras, exhibiendo la irresponsabilidad de las autoridades por la falta de las mínimas condiciones de seguridad del lugar y dejando profunda e indeleble cicatriz moral a sus familiares.

Por cierto, hasta la fecha no hay ningún indiciado como responsable. #Familia #Solidaridad #Sociedad Ciudad de México