Cuando Felipe Calderón expresidente de México decretó la guerra contra el crimen organizado salieron a relucir los problemas en que los cuerpos policíacos están inmersos; En México existen 2500 municipios, cada municipio en teoría debe administrar sus propio sistema de seguridad pública con los policías municipales; Sin embargo la gran mayoría de estos elementos perciben unos 3600 pesos mexicanos al mes apenas superior al salario mínimo; Por otro lado sus recursos materiales deja mucho que desear, vehículos viejos y descompuestos, armas viejas e inservibles.

Chalecos antibalas inservibles, equipos de radio comunicación obsoletos, la capacitación profesional inexistente, para colmo un gran número de estos policías municipales Son Sujetos a participar de cuotas obligatorias a sus mandos policiales; Es aquí cuando a un policía se le coloca entre la espada y la pared, por necesidad de supervivencia, debe tomar decisiones que lo hagan sobrevivir con todo y familia; Diariamente enfrenta delincuentes del fuero común violentos y peligrosos, personas resentidas, desempleadas, derivadas de familias disfuncionales.

Los delincuentes del fuero común diariamente practican deporte, pues no tienen nada que hacer, su condición física es excelente; El Instinto de supervivencia orilla al policía municipal al cohecho frente al delincuente del fuero común y sobre todo frente al crimen organizado; El crimen organizado tiene armamento de uso exclusivo del ejercito, vehículos nuevos y seminuevos, sistemas de comunicación avanzados y están dispuestos a desaparecer a quien les estorbe sería infantil y un suicidio hacerles frente.

Algunos mandos policiales se lavan las manos y son santos de la devoción aplicando exámenes de control y confianza a policías que durante años fueron sometidos a extorsiones, bajos sueldos, mala capacitación y obligándolos a trabajar con materiales defectuosos, 40 de cada 100 perderán sus trabajos; En todo el país la implementación del mando único provocará unos 45 mil despidos incluyendo algunos comandantes; Por necesidad de supervivencia estos miles de expolicías municipales y estatales serán futuros delincuentes.

Si estos expolicías se vuelven delincuentes con violencia justificarán su resentimiento, contra una sociedad indiferente e injusta y mandos policiacos corruptos, además conocen la zona y los usos y costumbres de la gente; Frente a este panorama, se pretende establecer el mando único policial en todos los municipios del país; esto implica que cada estado administrará los cuerpos de seguridad y sus recursos combinando con las policías federales, estrategias de investigación, capacitación, entrenamiento y actividades operativas.

Los policías del Mando único son dotados de armamento, tecnología y fuerza operativa para enfrentar al crimen organizado, la idea es genial; Los Sueldos de los modernos policías superan los 8000 pesos mexicanos al mes; Muchos grupos del crimen organizado desaparecerán con la implementación del mando único policial; En cientos de municipios, acceder a esta implementación es una sentencia de muerte para el presidente municipal; la reciente muerte de Gisela Mota alcalde electa del municipio de Temixco es prueba de ello.

Es posible que el crimen organizado disminuya operaciones ante el nuevo y poderoso mando único policial, pero ¿qué medidas toman ante la posible formación de nuevos delincuentes? miles de expolicías municipales y estatales despedidos que su única culpa fue trabajar con poco apoyo en tiempos de guerra. #Cultura Ciudad de México #Congreso #Corrupción