Los Zetas se bautizaron con ese nombre por el mecanismo de comunicación entre sus miembros. Para protegerse detrás del anonimato, crearon un sistema de grados con números precedido con la letra “Z”. Del uno al 10 para los primeros niveles, y del 11 en adelante para el resto. Las relaciones son siempre entre los grados mayores, nunca con los inferiores. Para las comunicaciones con el resto del mundo, se delega a terceras personas, sin ningún identificativo con la “Z”.

Existe poca documentación sobre el nombre de Los Zetas, pero uno de los estudios más difundidos y atendibles explica que la organización actúa fundamentalmente con tres agrupaciones: están “Los Águilas”, que son los miembros que se dedican a la intelligence de la organización y a la vigilancia de las zonas de distribución, punto muy delicado para evadir las fuerzas del órden. El segundo grupo se llama “Las ventanas”, y está conformado por chicos entre los 14 y 16 años, que operan en narco-negocios. Se mueven en bicicleta, y mantienen un bajo perfil. El tercer grupo es “La dirección”, con 20 personas expertas en comunicación, encargadas de interceptar llamadas para las etapas operativas. #Gobierno #Finanzas