En días pasados circuló en las redes un nuevo video de denuncia ciudadana.

Un nuevo evento que fue grabado en video por un valiente ciudadano, nos demuestra que seguimos rodeados de personas indeseables que agreden y ofenden a la ciudadanía utilizando el poder que les brinda el ser parte del servicio público.

Ahora fue el caso de un grullero que levantó un vehículo aún cuando no estaba cometiendo ningún tipo de infracción.

Este “fiel servidor del sistema de multas de la CDMX” tuvo el descaro de ofender y mandar a ching..a su mad… a este ciudadano, aún sabiendo que estaba siendo videograbado y más aún cuando el ciudadano le cuestionó el porque se llevaba el auto que no había cometido ninguna infracción, este macho grullero llegó a la desfachatez total y valemadrismo de decirle “por mis huevos”

Este valiente ciudadano grabó el evento con su celular, recogió las ofensas y comentarios tanto del grullero como del oficial de policía de transito que lo acompañaba; lo siguió hasta el corralón en donde también pudo verificar que los sellos se le pusieron hasta ese momento, violando el procedimiento; solicitó información a los policías de la bancaria, datos y nombres de las personas los cuales le fueron negados mediante el clásico sistema de enviarlo de una dependencia a otra.

En fin, toda una recopilación de los hechos como buen abogado que es, según comenta en el video que es su profesión.

En este caso es de destacar primero el valor ciudadano de esta persona que se arriesgó a ser golpeado por el grullero o incluso a ser detenido por la autoridad.

En pocas palabras, creo que tiene “Más huevos” que el propio grullero.

Sin embargo su acción valiente y digna de ser reconocida, se vio manchada al amenazar al oficial de policía que dijo llamarse Yair Calderón Hernández, de encargarse jurando por sus hijos, de destituirlo de su puesto de forma igualmente prepotente es decir, cayó en el juego de las palabras en los hechos.

Su acción queda como un precedente importante de lo que la ciudadanía debemos de hacer en este país de ingobernabilidad y carente de un estado de derecho que castigue a quienes dañan a las personas e instituciones de este país.

Del grullero en cuestión ¿Qué podemos decir?, simplemente es un gorila que realiza su trabajo eficientemente bajo el cobijo de la prepotencia y de la corrupción que impera en la CDMX.

La impotencia es enorme al corroborar que los ciudadanos de la CDMX e incluso los turistas que la visitan, son víctimas de un sistema que gobierna violando las leyes, los derechos humanos o simplemente el respeto a las personas #Crónica Ciudad de México #Redes Sociales #Viral