Un padre utilizó las redes sociales para denunciar el abuso y maltrato psicológico del cual fue objeto su menor hijo, esto a manos del personal de seguridad del Estadio de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (#BUAP), siendo identificado como el responsable el empleado de nombre Francisco de Dios.

Al finalizar el partido entre las Águilas del América y los Lobos BUAP, algunos jóvenes saltaron al campo para acercarse a sus ídolos deportivos, incluso lograron obtener camisetas del equipo visitante, cuando los jugadores se acercaron a ellos y les obsequiaron la indumentaria deportiva que utilizaron en el juego, relató Israel Armenta Flores a través de Facebook, padre de uno de los menores torturados.

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Al romper una de las reglas del campo que indica que no se debe saltar al mismo, los menores fueron detenidos, señalando el acusado, Francisco de Dios, que sólo los retendrían por 10 minutos para indicarles que lo que hicieron estaba mal y eso sería todo.

Sin embargo, los 10 minutos se alargaron hasta convertirse en 2 horas; cabe mencionar que de acuerdo con el reglamento del Estadio de Fútbol de los Lobos BUAP, el cual puede consultarse en su portal web, el castigo por invasión del campo es tan sólo una llamada de atención, y en caso de continuar con esta conducta, se le indica a los infractores y sus acompañantes que abandonen en campo, de no hacerlo, puede suspenderse el partido si es que sigue en juego.

Armenta Flores continúo su #Denuncia, ya que documentó el enfrentamiento que sostuvo con “Francisco de Dios”, momentos después de incluso dar por enterado de manera personal y de viva voz al rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz, mismo que no ha dado declaración alguna sobre lo sucedido, así como las acciones que emprenderían en contra del señalado como autor de la #Tortura.

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A través de Facebook el padre reveló que durante las dos horas que tuvieron retenidos a los menores, éstos fueron amedrentados por el cuerpo de seguridad, amenazándolos con que serían encarcelados, e incluso, utilizaron los teléfonos celulares para simular llamadas con la policía, a la cual le “exigían” llegaran pronto para ingresar al reclusorio a los menores.

Además de la tortura psicológica, los despojaron de las camisetas que los jugadores del América les habían obsequiado al finalizar el partido. A través de Facebook otra usuaria, Mirian Morales, publicó un video donde se comprueba cómo los jugadores entregaron sus camisetas a los menores, para luego ser detenidos por el cuerpo de seguridad e ingresarlos a las oficinas del estadio.

El padre denunciante recalcó que no justifica la actuación de su hijo, pues este quebrantó el reglamento del estadio, sin embargo, el castigo por dicha acción asciende a una llamada de atención solamente, de acuerdo con las cláusulas interpuestas por las mismas autoridades de la BUAP.