Anuncios
Anuncios

Un nuevo dramático capítulo tiene como protagonista el estado de Chiapas. Militares y socorristas llegaron a Chalchituian para comprobar que más de 5.000 indígenas de la comunidad Trotzil se vieron obligados a abandonar el territorio por la #Violencia de las bandas armadas. Según el diario mexicano El Universal, la población rural fue agredida por el grupo armado Chenalho. Los episodios de violencia se registran desde el pasado 18 de octubre. Las vías de acceso a la zona se encuentran en muy mal estado, per los cuerpos de seguridad y asistencia médica insisten en llegar para poder llevar medicinas y artículos de primera necesidad a los afectados.

Anuncios

El Ministerio de la Defensa aseguró que la Cruz Roja de #México está llevando 1200 raciones de comida, vestidos y material de primeros auxilios.

La alarma de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas

Han pasado más de tres semanas desde que los hombres armados de la organización Chenalho cerraron las calles, abriendo huecos de más de tres metros de profundidad para impedir el paso de los vehículos. De ese modo, familias enteras se vieron aisladas, a total merced de los delincuentes, y por ello comenzaron el éxodo. Quien lanzó la alarma de la dramática situación es la Diócesis de San Cristóbal de las Casas de Chiapas. A través de un comunicado, la parroquia expresó su profunda preocupación por lo que estaba ocurriendo en los municipios de Chenalhò e Chalchihuitan. “Como personas de fe – se lee en el documento difundido por la Diócesis – creemos que la vida humana es un valor fundamental, así como la paz y la justicia, además del respeto por los derechos que han sido violados de manera pesante, provocando graves efecto en el bienestar de las personas que han tenido que huir, especialmente entre los niños, mujeres, embarazadas y ancianos”.

Anuncios

Son ellos las verdaderas víctimas de lo que está ocurriendo en Chiapas [VIDEO].

El antecedente: el conflicto por la reforma agraria

Al parecer la situación nace por los conflictos no resueltos de la reforma agraria del 1973. Las disputas entre grupos armados ilegales han generado un clima de terror. Por ello, los indígenas se vieron obligados a escapar, dejando sus pertenencias, trabajos y hogares, y ahora se encuentran en una situación de crisis humanitaria. El obispo Felipe Arizmendi Esquivel dijo que el conflicto “se ha agravado en las últimas dos semanas. No vemos una acción eficaz por parte de las autoridades. Nos sorprende la impunidad con la que están actuando estos grupos armados”. Ni la policía ni los militares pudieron impedir los actos de violencia, o desarmar a estas organizaciones criminales que tratan de controlar la zona y sembrar terror en la población. La Iglesia ha hecho un llamado a las autoridades para que defiendan a las personas oprimidas, para que garanticen la seguridad y ofrezcan ayuda humanitaria a quienes lo necesiten.

Anuncios

Para ello, el gobierno mexicano puede contar con las organizaciones eclesiásticas y con la sociedad civil.

El informe de las Naciones Unidas

La enviada especial de las Naciones Unidas para los pueblos indígenas, Victoria Tauli-Corpuz, había dicho luego de su última visita en México que la criminalidad y el narcotráfico estaban afectando a las comunidades indígenas en el País centroamericano. Los carteles de tráfico de drogas y otros grupos violentos reclutan menores de edad indígenas y explotan a estas minorías vulnerables [VIDEO]. Muchos de ellos son torturados y asesinados. “He recibido las denuncias – ha dicho – de reclutamientos obligatorios en estas zonas”. Las estadísticas oficiales del año 2015 indican que más de 7,3 millones de personas en México tienen orígenes indígenas, casi el 6,5 por ciento de la población. De ellos, el 61,9 por ciento vive en condiciones de pobreza.