Las marchas de indignación y protesta por el caso de los estudiantes desaparecidos en Iguala, Guerrero, continúan. Esta vez en la delegación Coyoacán del Distrito Federal se llevó a cabo una manifestación en la que participó un contingente conformado por cientos de personas acompañados por organizaciones populares y vecinales de la zona, así como por padres de los jóvenes normalistas.

De acuerdo con información publicada en La Jornada, el grupo de personas portaban fotos de sus seres queridos y gritaban las consignas que se han vuelto ya una frase simbólica: "vivos se los llevaron, vivos los queremos".

Asimismo, uno de los padres de familia afirmó que Ayotzinapa sigue en pie de lucha, que no están conformes con el trabajo del gobierno en turno toda vez que sólo les han dado omisiones, por lo cual reiteró que los familiares y amigos de los estudiantes normalistas que fueron desaparecidos no se detendrán hasta obtener justicia.

De igual manera, otro de los familiares insistió en la exigencia que mantienen los padres de familia al respecto de que el gobierno debe presentar con vida a los jóvenes y que, a pesar de que llevan más de tres meses sin saber nada de ellos, seguirán en pie de lucha hasta que se los entreguen.

Por otra parte, el presidente Enrique Peña Nieto, en la clausura de la 30 Asamblea General Ordinaria del Consejo Nacional Agropecuario, aceptó que ha habido "claroscuros" en lo que lleva de gestión, al referirse al contexto de las reformas estructurales del país y a momentos difíciles y de dolor como los hechos de Iguala.

Al respecto, dijo: "lo que ocurrió en Iguala, sin duda, cimbró el ánimo de todos los mexicanos, pero también debemos de tomar lección de este hecho, que no queremos que se repita (...) Lamentablemente lo ocurrido en Iguala dejó ver ante toda la sociedad mexicana un hecho de barbarie que resulta inaceptable". Y se comprometió a aplicar irrestrictamente la justicia a quienes resulten responsables.

Sin embargo, pese a lo dicho por el presidente Peña Nieto en este discurso al respecto del caso Iguala, y del exhorto de que esto debe servir al pueblo mexicano para fortalecer las instituciones, los padres y madres de los normalistas continuarán con las marchas y movilizaciones para seguir llamando la atención pública sobre un tema extremadamente sensible que ha lacerado las ya de antaño deterioradas instituciones del país.