Más allá de reconocer que el Estado mexicano se encuentra en crisis social, económica y política, el gobierno federal busca reprimir a toda costa y bajo cualquier pretexto el derecho de los ciudadanos a manifestarse públicamente en protesta por las injusticias, las desigualdades, la impunidad y la corrupción que han caracterizado recientemente al México contemporáneo.

Luego de las marchas de manifestantes que se han registrado en estados del país para repudiar los actos de violencia, concretamente con el reciente crimen por la desaparición y asesinato de estudiantes normalistas de Ayotzinapa ocurrido el 26 de septiembre de este año, el Estado mexicano, específicamente integrantes del Partido Acción Nacional y del Partido Revolucionario Institucional (PRI) la Cámara de Diputados, se les ha ocurrido sacar de la congeladora una iniciativa de ley para prohibir las marchas de protesta so pretexto de asegurar o garantizar la movilidad universal a todos los ciudadanos.

La respuesta del Estado mexicano con una iniciativa de ley de esta envergadura trata en principio de querer regular la movilidad para que los ciudadanos que de una u otra manera buscan desplazarse por las vialidades tengan la seguridad de poder hacerlo sin ningún inconveniente. A pesar de que esta consideración no es discutible toda vez que es un derecho ciudadano, el punto en cuestión es que, so pretexto de este derecho, todo tipo de marcha que pueda limitar o bloquear la circulación sea un acto delictivo, y por tanto, reprimible por la fuerza y autoridad tanto estatales como federales.

A pesar de que esta iniciativa debe ser aprobada por los congresos locales antes de ser promulgada, y de que no es nueva pues había sido propuesta desde el 2013 por el legislador del PAN, Marco Aguilar, ahora es sacada de la congeladora muy a modo y oportunista para, supuestamente, resolver el problema de quienes se ven afectados por los contingentes masivos que se han manifestado en protesta por la problemática que afecta el país.

Lejos de encontrar una solución a esta serie de problemas que fungen como un lastre al país, el gobierno federal por medio de los legisladores del PAN y del PRI continúa en la línea del desprecio a las exigencias de los ciudadanos de a pie y se concentra solamente en intereses de una minoría acomodada. #Derechos