Cada vez es más evidente que las leyes están al servicio de quienes las crean. Resulta tan fácil dar la vuelta a lo escrito en artículos rimbombantes y, casi siempre, ininteligibles para el ciudadano de a pie. Leyes que, si lo consideran necesario, se convierten en mordaza. Eso es lo que actualmente ocurre también, cómo no, en la ciudad de México.

Ante los múltiples actos de protesta contra el #Gobierno federal, que se vienen sucediendo en la Patria, la Cámara de Diputados considera necesaria la modificación de dos artículos constitucionales (11 y 73), directamente relacionados con la Movilidad Universal (libre tránsito de los ciudadanos) que, hasta ahora, garantizaba este pleno derecho para individuo. Dichas modificaciones, muy convenientes para el Gobierno federal y no tanto para las personas, pretenden frenar las justas protestas de los ciudadanos.

Esta iniciativa, que había permanecido en cartera desde septiembre del 2013, vio la luz el pasado martes cuando diputados de los principales partidos políticos del país, a saber, Partido Nueva Alianza, Partido Revolucionario Institucional, Partido Verde Ecologista y Partido Nacional, decidieron abrirla de nuevo.

La aprobación de la reforma quedó con un resultado de 292 a favor y 100 en contra, donde se reconoce, en el artículo 11, que "el Estado garantizará el derecho de todas las personas a la Movilidad Universal atendiendo los principios de igualdad, accesibilidad, disponibilidad y sustentabilidad".

El añadido al artículo 73, principalmente viene a decir que, basándose en términos de la Constitución, será el Congreso, en todo caso, el que pueda legislar sobre cómo aplicar el término de Movilidad Universal.

Una vez avaladas por el Senado, habrán de ser aprobadas por unos 17 Congresos locales, que dispondrán de seis meses para concluir la elaboración de esta Ley General de Movilidad.

En relación con el artículo 73, Aleida Alavez Ruiz, representante del Partido de la Revolución Democrática, manifiesta que su reforma va a permitir el control de los ciudadanos en estos momentos en que México se encuentra sumido en una profunda crisis de Estado y, como consecuencia, van a ser reprimidas la mayoría de las manifestaciones que, por justas reivindicaciones de la ciudadanía, se vienen produciendo en estos últimos meses.