Luego de que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) confirmó que uno de los restos encontrados en la pesquisa de los 43 estudiantes normalistas, desaparecidos el 26 y 27 de septiembre en Guerrero, pertenece al joven Alexander Mora Venancio, la Procuraduría General de la República (PGR) ha reconocido lo que ya ha se había adelantado sobre esta triste noticia.

En conferencia de prensa, Jesús Murillo Karam, titular de la PGR, ha confirmado que la prueba científica llevada a cabo por investigadores de la Universidad de Innsburg, Austria, gracias a la mediación del EAAF y del equipo de colaboración de autoridades mexicanas en la búsqueda de los restos, se ha determinado que la muestra "corresponde a un varón que es al menos un billón de veces más probable que se trate del hijo biológico de Ezequiel Mora Chávez, así como hermano biológico de Omar Mora Venancio y de Hugo Mora Venancio".

Asimismo, el procurador reiteró la responsabilidad criminal de José Luis Abarca Velázquez, ex alcalde de Iguala, y de su esposa María de los Ángeles Pineda Villa, como autores intelectuales de la desaparición forzada de los jóvenes.

A pesar de que la confirmación del discurso oficial de la PGR reconoce que seguirán en la pesquisa y no cerrarán el caso, esto no resuelve en gran medida el problema medular, la corrupción y colusión del crimen en las cúpulas gubernamentales, cuya magnitud se encuentra más allá de la voluntad de las autoridades oficiales de querer aclarar el caso.

Por otra parte, se ha dado a conocer que hasta ahora el Gobierno federal no le ha dado el pésame a familiares, amigos, compañeros y sociedad en general por la muerte del joven Alexander Mora.

Amén de la falta de sensibilidad que representa esta omisión de las condolencias por parte del Gobierno federal ante quienes sufren la pérdida de un ser humano víctima de este horrible crimen, la imagen del país y de las estructuras gubernamentales aún siguen en tela de juicio por el proceder de políticos y por la forma que estos tienen para acallar las protestas, en la mayoría de las veces justas y fundamentadas, que se manifiestan por la desigualdad y la falta de equidad en la distribución de la riqueza de un país enorme y plural pero que se encuentra solo en manos de unos cuantos. #ADN