Se tambalea la carrera política del Jefe Delegacional en Iztapalapa, Jesús Valencia Guzmán, y se agiganta el escándalo por su misterioso accidente vehicular y el otorgamiento de contratos con la empresa Amexire.

Además, desde el pasado miércoles, el caso comenzó a generar muchas expectativas, sobre cuál será la versión que elija Valencia Guzmán, cuando se presente a declarar el miércoles 14 de enero ante la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal y el viernes 16 ante la Contraloría General capitalina.

El incidente, que no deja dormir tranquilo a Valencia Guzmán, inició la madrugada del pasado 17 de diciembre, cuando estrelló la camioneta Jeep Grand Cherokee, modelo 2015, blindada y valuada en 877 mil pesos, en el bulevar De la Luz y Paseos del Pedregal, al Sur de la Ciudad de México, cuando presuntamente salió de una fiesta.

Después de unas horas del choque, empezaron a circular las diferentes versiones y los comentarios en redes sociales, los cuales coincidían en que fue un "borrachazo" y hasta lo relacionaron con el caso "Ayotzinapa".

El área de Comunicación Social de la Delegación Iztapalapa envió un comunicado en el que informó que "una gripa y largas jornadas de trabajo fueron factores para que el delegado tuviera el percance que por fortuna no pasó a mayores".

Por su parte, Valencia Guzmán comenzó a caer en contradicciones pues aseguró que se distrajo porque "iba texteando"; a que tomó un medicamento antigripal y se quedó dormido; que la camioneta se la prestó un amigo; que el medicamento era Lorazepam-Ativan, un ansiolítico, pero luego mencionó que era Epirán, un antiácido y que sólo bebe jugo de naranja, aunque testigos aseguraron que llevaba aliento alcohólico.

Por las investigaciones de diferentes medios de comunicación, se descubrió que el amigo que le prestó la camioneta es dueño de la constructora Amexire y resultó ser proveedor de la misma delegación por contratos de más de 50 millones de pesos.

El tema comenzó a levantar ámpula. Diputados locales y federales, así como senadores del PAN atacaron y exigieron la renuncia de Valencia Guzmán.

Al principio, el Jefe de #Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, minimizó el accidente al considerarlo como un "tema personal". Pero después de seis días de presiones en diferentes sectores, sobre todo el político, se vio obligado a declarar que el accidente sería investigado por la Procuraduría capitalina en el área de servidores públicos.

Aunque hasta el momento no se le acusa de ningún delito, del resultado de sus declaraciones y luego de la investigación, dependerá para que participe en el proceso interno del Partido de la Revolución Democrática para contender por una candidatura a diputado y tener su curul en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).

Pero en caso de que resulte culpable de algún delito, le recordamos que se comprometió a renunciar al cargo, si las autoridades concluyen que es responsable de haber cometido un ilícito.