Un enfrentamiento entre padres de familia de los jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa se realizó contra los elementos de la policía militar antimotines y de la Policía Estatal frente a las instalaciones del 27 Batallón de Infantería en Iguala, Guerrero, en una gresca de alrededor de una hora donde resultaron heridos un periodista, un estudiante y dos padres de familia.

El enfrentamiento se dio como resultado de la hipótesis del investigador Jorge Montemayor del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien supone que los estudiantes desaparecidos presuntamente asesinados fueron calcinados en los hornos especiales que tienen que tienen estos recintos militares.

El científico dijo que si los cuerpos hubieran sido quemado solamente con llantas se hubieran necesitado 1995 llantas de autos de pasajeros para reducirlos a cenizas, por lo cual la hipótesis hace pensar que no fueron quemados en el basurero de Cocula, pues esto no tiene ningún sustento en hechos físicos o químicos naturales, adujo el investigador.

Es por esta razón que esta pelea se derivó de esta noticia que les ha dado una pista probable y por esta razón los padres de familia se apostaron contra el batallón, pero fueron reprimidos por los elementos de la policía antimotín que con extintores y gases lacrimógenos agredieron a los estudiantes que se encontraban alrededor.

Sin embargo, con un camión repartidor de Coca-cola y otro de la cerveza Corona los inconformes derrumbaron los portones de las afueras del colegio militar. En el altercado se lanzaron las botellas de cerveza como proyectiles. Llegó a tal el conflicto que los elementos de la Marina tuvieron que hacerse presentes sobrevolando en helicóptero las instalaciones del batallón de Infantería para intimidar a los inconformes. Finalmente, fueron desalojados.

Sin embargo, posteriormente en la carretera Iguala-Chilpancingo, a la altura del punto conocido como el Tomatal, un par de camiones repartidores de productos perecederos fueron incendiados por estudiantes, maestros inconformes y padres de familia que de esta manera protestaron por el desalojo del que fueron objeto en su búsqueda de pistas para dar con los estudiantes normalistas de Ayotzinapa.