Las próximas elecciones del 7 de junio tendrán grandes retos que superar entre la población de la Ciudad de México ante un panorama de desencanto y una actitud crítica de la población ante las campañas y los partidos políticos. Además, esta elección será particularmente importante porque el voto por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) tendrá consecuencias directas en la designación de la asamblea constituyente, que le dará a la entidad el mismo carácter jurídico de los otros estados.

En la actualidad, la ALDF está conformada por una mayoría simple de diputados del Partido de la Revolución Democrática (PRD) con 34 escaños (52%), 13 escaños (20%) para el Partido Acción Nacional, 9 escaños (14%) para el Partido Revolucionario Institucional (PRI), 3 escaños (5%) para Movimiento Ciudadano (MC) y el Partido del Trabajo (PT), 2 (3%) para el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y 1 escaño (2%) para Nueva Alianza (PANAL) y una diputada independiente.

Sin embargo, para las próximas elecciones, de acuerdo a las encuestas preelectorales de Varela y Asociados y de Grupo Reforma levantadas entre el 7 y el 29 de marzo, parece que el PRD mantendrá la mayoría de nuevo en la ALDF con una intención del voto positiva que oscila en un rango de entre 33% y 24%, mientras que la primera minoría parece disputarse entre MORENA (entre 24% y 17%) y el PRI (entre 24% y 15%) seguidos por el PAN (entre 14% y 11%). Cabe también mencionar que al parecer existe una opinión favorable de las fuerzas políticas de reciente creación, como lo son el Partido Encuentro Social (PES), el Partido Humanista (PH) e incluso, los candidatos independientes, cuya presencia aparentemente disminuirá la influencia de el PVEM, el PT, el PRI y el PAN en la ALDF.

También es importante resaltar que los partidos con mejor imagen en la Ciudad de México son MORENA y el PRD, seguidos por el PVEM, el PRI y el PAN; mientras que los que tienen una mayor opinión desfavorable son el PRI y el PAN, seguidos por el PVEM, PANAL, PT y PRD respectivamente. Esto demuestra que hay una polarización en la opinión de estos partidos políticos, pero los porcentajes de opiniones desfavorables sobrepasan ampliamente aquellos de opiniones favorables para los partidos. En el caso de los partidos de reciente creación, hay una mezcla de falta de información y opiniones neutrales al respecto.

Estos resultados en cuestión de imagen están muy vinculados con una crisis del sistema político partidista actual, en donde tan solo el 22% de los encuestados manifiesta tener mucha o algo de confianza a los Partidos Políticos, mientras que el 77% dice tener poca o nada de confianza en ellos. El reto para el Instituto Nacional Electoral (INE) es enorme. Incluso, si consideramos que para el periodo de marzo en el que se levantaron las encuestas éste instituto tenía algo o mucha confianza del 35% de la población, la imagen se puede ver agravada por el reciente escándalo de discriminación del consejero presidente Lorenzo Córdova.


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