Andrés Manuel López Obrador, mejor conocido como AMLO, es un personaje que ha dado de qué hablar en la vida política de México. Después de que el ex presidente Vicente Fox tomara posesión de su cargo en el 2000, éste personaje ya gozaba de notoriedad por su manera particular de ganarse a la gente cuando le tocó ser Jefe de #Gobierno de la Ciudad de México. Una posición extremadamente benéfica para él y su carrera política debido a que su manera de manejarse, ya que le permitieron construir su plataforma para lo que luego se convertiría en su gran sueño: "ser Presidente de México en la campaña presidencial del 2006."

Por supuesto, ya ha pasado mucho tiempo desde aquellos hechos. AMLO no logró su cometido en 2006, por lo que se "inventó" el puesto de Presidente Legítimo durante el sexenio calderonista, viajando y recorriendo el país con sus seguidores, preparándose para la contienda de 2012 que tampoco ganó y, aprovechando la infraestructura que su "brillante idea" le procuró, decidió convertirla en partido político. Lo que hoy conocemos como Movimiento para la Regeneración Nacional (MORENA), un jugador que ha sido peculiar por muchas razones.

Primero, todos sus spots (anuncios/comerciales) tienen la voz de Andrés Manuel López Obrador y en ellos él narra los actos deshonestos, dañinos y nefastos para el país que los gobiernos (actuales y anteriores) han tomado. Afirmando dos cosas. La primera (que se usó para la etapa inicial de las campañas) fue que SU PARTIDO ES EL FUTURO DE MÉXICO. Y la segunda, manejada para, lo que podría llamarse, la etapa final (puesto que sólo queda un mes antes de la elección) fue QUE ÉL ES MORENA.

Todo lo anterior trajo una reacción del que fuera su partido de origen, el Partido de la Revolucion Democrática (PRD). El diputado Fernando Belauzarán, quien a través del periódico Milenio Diario publica una carta a la figura. En ella el Diputado Belauzarán hace una serie de observaciones hacia el tabasqueño, comenzando por el hecho de que él se había salido del PRD en paz y buenos términos con la institución que lo cobijó por casi 25 años, mostrando una total ingratitud, acusándolos de malos gobernantes (en el mejor de los casos) y de traidores a la patria (en el peor), eso sin contar que todas las veces que se la descubierto un acto, chueco, deshonesto, fuera de la ley (ya sea de AMLO o de cualquiera de sus colaboradores cercanos) él lo califica como "compló", acusando sin pruebas y buscando el linchamiento.

 Por supuesto, también hace la observación de que López Obrador, a pesar de no jugar por puesto alguno en ésta elección, es el "candidato" más visto y escuchado en toda la contienda. Lo cual beneficia con creces sus conocidas intenciones de jugar por la presidencia en 2018 (lo cual por cierto, no está permitido por la ley electoral, ya que se considera como "candidaturas adelantadas" o "hacer proselitismo indebido"). Pero más que señalar, Belauzarán lo invita a debatir, a aceptar, a competir en buena lid. Desafortunadamente, la gente como AMLO, que sólo ve por sus intereses, probablemente no tome a bien las observaciones de su otrora compañero. Lo hemos visto en el pasado, la manera en que responde cuando se le cuestiona, cómo acciona en el momento que se le encuentra un "negrito en el arroz",