En este 2015, el 7 de junio en México, será un domingo de elecciones. A nivel federal se renovará la Cámara de Diputados, mientras que a nivel estatal se renovarán nueve gubernaturas y en el Distrito Federal se elegirán a jefes delegacionales y diputados de la Asamblea Legislativa.

Desde siempre, la política ha interesado en lo general muy poco a los ciudadanos. Y no es para menos, la sociedad mexicana ha vivido momentos tan oscuros como la "dictadura perfecta" del PRI durante siete décadas, 12 años de gobierno fallido panista, los berrinches varios de López Obrador que han dividido a la izquierda y la corrupción en general, estos actos y periodos son una pequeña muestra de las acciones que han desencantado a la sociedad en el terreno político.

Las campañas para esta elección han resultado de lo más desangeladas y han generado muy poco entusiasmo entre los electores. Las acciones ilegales de los partidos políticos como el llamado Verde, los actos anticipados de campaña del líder de Morena, la guerra interna del PAN y el INE a la orden del Poder Ejecutivo, son algunos de los sucesos que han marcado este periodo. Desafortunadamente las propuestas han quedado en segundo plano, lo que ya creó una percepción de espectáculo circense en la opinión pública.

Este clima ha creado algunos movimientos considerados por los partidos políticos y la opinión pública como marginales, ya que invitan a no acudir a votar o en su defecto anular el voto de manera deliberada. Sin embargo en la realidad, estos movimientos serán determinantes para el desarrollo de la jornada electoral.

Algunos cálculos de empresas encuestadoras pronostican que la participación en estas elecciones difícilmente alcanzará el 30 por ciento, lo que sin duda podría beneficiar a partidos con grandes clientelas y votantes duros, como los del PRI, PAN o PRD.

Sin duda una falta de balance si se calcula el costo de las campañas políticas y el costo de organización de los comicios, para tan poca participación. Desgraciadamente la figura de las candidaturas independientes no cumplió con el propósito de hacer participar a los ciudadanos.

En esta parte de lo independientes, los pocos que pudieron hacerse de una candidatura tuvieron que cumplir trámites mucho más rigurosos que los aspirantes de partidos políticos. Aunado a esto, la mayoría de los candidatos independientes, militaron en el pasado en algún partido, lo que hace que su credibilidad vaya a pique.

El panorama para esta jornada cívica, hay que decirlo, es malo, sino es que pésimo. La poca credibilidad de los candidatos, la corrupción en los partidos, la escasa participación ciudadana, lo costoso de las elecciones y las clásicas maniobras de compra y coacción de voto no permitirán un desarrollo pleno de los comicios.

Como ciudadanos habrá que idear la forma de presionar a las autoridades a abrir más espacios políticos independientes de los partidos, así como cerrar filas para exigir a los funcionarios que salgan elegidos en las urnas a que cumplan con sus promesas de campaña y estar al tanto de su accionar en la escena pública y en sus labores como funcionarios del Estado.

Falta un mes para las elecciones y el panorama no es alentador, aún queda tiempo para que la ciudadanía tome las riendas y decida su futuro. #Política Ciudad de México #Congreso