Desde el día de ayer circula con furia en medios y redes sociales, el discurso de Donald Trump hablando sobre sus intenciones y "propuestas" para ser presidente de los Estados Unidos, esto si el Partido Republicano lo abandera para este fin

 El discurso causa indignación y desata un enojo popular por los dichos que arremete contra los mexicanos, y es que no sólo tunde a los migrantes, sino hace ver su desprecio por el país entero. Nos llama ladrones, delincuentes, violadores, basura y nos culpa de los problemas económicos y sociales en EUA, para él somos como el virus del ébola y estamos acabando con su gran nación.

 No es la primera vez que Donald Trump se pronuncia con odio contra los mexicanos, hace algunos  meses también fue nota de polémica al declarar en su cuenta de Twiter que no deberían hacerse negocios con empresas mexicanas, pues no pagan y roban, además de escudarse en un sistema legal lleno de corrupción. Al parecer en aquella ocasión desbordó su frustración contra #México por haber tenido negocios fallidos con empresarios de dicho país.

De momento todo pareciera que su actuar solo navega en la polémica y todo queda en pronunciamientos absurdos venidos de un tipo incapaz de filtrar sus pensamientos, uno pensaría que este individuo está desamparado por el sentido común de la sociedad y nadie en su sano juicio apoyaría una mentalidad tan torcida. Yo no confiaría en eso.

Echando el reloj casi tres siglos atrás, #Estados Unidos se vio envuelto en una sanguinaria guerra civil a causa de acabar con la esclavitud de los negros. La mayoría de los estados del sur defendían a capa y espada (incluso en nombre de Dios) el derecho por tener esclavos negros, los consideraban una raza inferior, hombres que por naturaleza debían ser exorcizados del pecado a través del trabajo duro y trato severo.

Pese a que se logró abolir la esclavitud, las tendencias hacia el #Racismo han permanecido y se transfirieron hacia otros círculos o grupos sociales. Hoy en día Texas tiene uno de los cuerpos policiales fronterizos que actúan con mayor dureza contra migrantes, en algunos casos incluso se apoyan de grupos civiles armados que utilizan tecnología avanzada para realizar "cacerías". Este tipo de gente seguramente se puso de pie al oír a Donald Trump.

Trump habló con un discurso dirigido, sabe que hay gente que piensa como él y no son pocos, puso de manifiesto su desprecio y hay personas que se identifican con su forma de pensar, es un hombre con dinero y poder, sus intenciones por la búsqueda de la presidencia de los EUA no deben minimizarse aunque de momento parecieran quedar en la fanfarronearía y lo petulante. Quemó la carta de la diplomacia y básicamente eso lo pone a raya de lograr el objetivo de ser candidato, no obstante, en ese hombre hay una intención y tiene los medios para lograrlo. Incluso de no lograr convertirse en un candidato oficial, seguramente no dejará de inyectar su veneno acercándose a fuerzas políticas que simpaticen con su forma de pensar.  

La sociedad no actúa con la mayor sensatez al escoger a sus gobernantes, ejemplos hay muchos y en el mejor de los casos un Estado tendrá que padecer una pésima administración gubernamental y en sus extremos dejar el país en manos de un dictador, así que pudiera no sorprendernos que el tipo escale la montaña y llegue a la cima. Esperemos que este individuo pase por los canales de la historia como un verdadero bufón y que sus dichos solo hayan servido para dar material de burla en redes sociales.