A tan sólo unos días de las Elecciones Intermedias, empezamos a ver las famosas "fotografías de la final" en ésta carrera, es decir, las encuestas. Estas revelan que revelan que los competidores que llevan la primera y segunda posición son el PRI (con 29 por ciento) y el PAN (con 25 por ciento), quienes hacen el popularmente conocido "uno-dos", es decir, ocupan los primeros lugares. Después, le siguen PRD (con 11.7 por ciento), PVEM (9.2 por ciento) y MORENA (con 8.8 por ciento) siendo éstos los siguientes mejor posicionados en San Lázaro de acuerdo con la encuesta de El Universal/Buendía y Laredo cabe mencionar que se eliminó un 32 por ciento de personas que no la respondieron.

Las cifras indican, comparadas con las de agosto del año pasado, que existe un 12.2 por ciento menos en la intención del voto hacia el PRI y un incremento en la intención de elegir a partidos minoritarios. Como siempre, esos ciudadanos que no se identifican con algún grupo político, es decir, el 52 por ciento de la población son los que podrían definir al ganador en la elección. La encuesta revela que 10.4 por ciento de ese universo darían su voto al PAN, 8.5 por ciento al PRI, 7.9 por ciento al PRD, 7.4 a MORENA y 6.8 por ciento al PVEM.

Cabe mencionar que también se revela que partidos como Nueva Alianza, Partido Humanista y Encuentro Social se encuentran en el borde para conservar sus registros dentro del Instituto Nacional Electoral. Interesante ver como se termina esta carrera, la más cara, la que más tiempo ocupa en medios, de la que todos los mexicanos nos enteramos y la que está en boca de la población.

Es curioso que lo importante ha sido dicho no por los que tienen los reflectores, los partidos políticos, sino por la gente que está en los medios, la ciudadanía, quienes han expresado el hartazgo de esas campañas sin propuestas claras, sin compromisos reales, donde sólo hay ataques, donde sólo se exponen los trapos sucios del contrario, spots publicitarios que no dicen absolutamente nada de los partidos ni de las personas que aspiran a los cargos. Una competencia que, se supone, con la nueva Reforma Electoral deberían ser más económicas para el erario público y que terminaría con esa costumbre de legislar en materia electoral después de cada votación. Ni una ni otra se cumplió al final. #Gobierno