Creer en la democracia y las elecciones en un estado fallido, proclive a los escándalos y la corrupción y por ello fácilmente sujeto al chantaje político, es casi como creer en los Santos Reyes o en el Chupacabras, aunque estos serían más creíbles para cualquier ciudadano de a pie que creer en un político honesto.

En un país donde la violencia es el pan de cada día, los escándalos de corrupción la norma con que se manejan los políticos y la falta de confianza de los electores por sus "representantes populares", salir a votar este domingo 7 de junio en México es casi como un acto de fe: Hay quienes creen que de verdad votar puede hacer un cambio en las altas esferas políticas del país.

Hay los que piensan que votar es sólo perpetuar a la camarilla de ladrones y chupeteadores del presupuesto federal que son los diputados federales, locales, gobernadores y en el caso del Distrito Federal, los delegados; pero como no hay de otra, pues piensan en votar "por el menos peor" (cualquiera que eso signifique). Y hay los cínicos, incluido su servidor, que piensa que el mejor mensaje que se puede enviar a la clase política (que clase y dignidad no tienen en absoluto) es anular el voto, dejarles ver que estamos cansados de ellos, además de que la supuesta democracia mexicana nos cuesta muy cara, pues para estas elecciones los 10 partidos políticos que existen se repartieron un total de 5,356 millones de pesos para sus gastos de campaña.

Chantaje al estado fallido

Lo peor de estas elecciones es la muestra de debilidad que tiene el gobierno federal, el cual se ha visto doblegado, ridiculizado y chantajeado por la mafia de la CNTE, la cual no sólo se da el lujo de echar por tierra la tan cacareada Reforma Educativa, sino que amagó con impedir las elecciones e incluso, se aventó la puntada de exigir que de plano se cancelaran las mismas en todo el país, no sólo en sus bastiones (Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Chiapas)

Y casi lo logran, pues el gobierno federal, ante ese amago (zacatito pal conejo) decidieron de plano anular el examen de selección de docentes, violando de paso la Constitución y nadie del gobierno dice o explica el porqué de tan radical paso atrás en una reforma que era una de las tres reformas pilares y orgullo del Presidente Enrique Peña Nieto, siendo las otras dos la Reforma Energética y la Hacendaria.

Al parecer el Presidente se está quedando sólo ante una mafia que ha sabido cómo chantajear al gobierno para seguir viviendo a costa de nosotros los ciudadanos que sí pagamos impuestos, trabajamos día a día y somos productivos para el país, caso contrario a los "maestros" del CNTE, quien no sólo no son despedidos por no asistir a dar clases, sino que exigen prebendas como si las merecieran sólo por ser "docentes". A parte de dejar sin clases a millones de niños y jóvenes mexicanos, con sus manifestaciones, plantones y demás demostraciones violentas, le cuestan millones de pesos a la economía de los estados donde hacen sus desmanes, así como en la sufrida capital del país.

Peor aún, el Presidente y los gobiernos estatales sufren síndrome del 68 y temen aplicar todo el rigor de la ley a esa mafia magisterial, quienes saben cómo pasar de vándalos violentos a inocentes palomitas cada vez que les conviene o cada vez que alguna autoridad se aplica y les aplica la ley. Citan violación de derechos humanos y demás jaladas que sólo se las creen los guionistas de la Rosa de Guadalupe.

Amenazaron con evitar las elecciones, incluso queman papelería electoral; amedrentan a la ciudadanía toda y a los representantes del INE para que no instalarán casillas. ¿Y las autoridades de todos los niveles? Bien, gracias.

En el colmo del cinismo, durante la semana previa a las elecciones, en Oaxaca se dio el lujo el CNTE de desalojar de las instalaciones del INE estatal al ¡Ejército Mexicano! quienes es justo reconocerlo, mostraron la disciplina militar y evitaron cualquier confrontación con los "maestros" para evitar un zafarrancho donde ellos hubieran quedado mal parados y los rijosos como las "víctimas".

Otra vez el síndrome del 68 es aprovechado por quienes sólo buscan violentar la ley y a sus instituciones agitando la "bandera" de la lucha social, aunque su "lucha" sea para beneficiarse ellos y nadie más.

El gobierno federal nos ha fallado a todos al no aplicar la ley, al permitir el chantaje grosero de un grupo sediento de poder y dinero, dejando a millones de mexicanos a merced de lo que digan los dirigentes de estas mafias.

El gobierno federal nos ha fallado al violentar la Constitución y evita aplicación de la tan necesaria Reforma Educativa y abriendo la puerta a más chantajes políticos, gracias a la facilidad con la que cometen actos de corrupción a la vista de todos y se ponen en auténtica bandeja de plata para ser devorados por sus enemigos.

El gobierno federal nos ha fallado al permitir que las elecciones del 2015 llegaran con 26 muertos, relacionados con este proceso democrático, donde cayeron por igual personas ligadas a casi todos los partidos políticos de este país.

El gobierno federal nos ha fallado al "militarizar" estas elecciones, que en vez de ser una fiesta cívica de los ciudadanos, se convirtió en un "vota temprano antes de que pase algo", ya que la gente tiene un miedo justificado ante la violencia sin sentido que se vive en el país.

El gobierno federal y los gobiernos estatales del DF, Oaxaca, Michoacán, Guerrero y Chiapas nos han fallado al permitir, solapar, incluso financiar al CNTE hacer marchas, plantones y demás desmanes bajo el manido e insultante pretexto de la "libertad de expresión" y de "libre manifestación", consagradas en la constitución, pero eso sí, que no se le vaya a ocurrir a usted o a mí protestar por lo mal que gobiernan o cómo "distribuyen" el presupuesto porque entonces sí, se nos aparece el diablo en camisón. Aquí se aplica aquello de que "la ley se aplique en los bueyes de mi compadre"

El gobierno federal y el INE nos fallaron a todos al no quitarle el registro a los partidos políticos de PVEM y Morena, por sus constantes violaciones a la ley electoral y permitirles no sólo contender este año, sino el seguir, tal vez sangrando a este país de recursos económicos vitales que se pueden usar en otras áreas tan necesarias para el progreso de este jodido país.

¿Y todo para qué? Al final ganarán aquellos que hayan repartido más despensas, repartido más dinero, prometido chambas y "huesos" a los cuates, amantes, familiares, etc. Ganarán aquellos que supieron aprovechar el dinero de nuestros impuestos en los mejores spots y slogans de campaña; ganarán aquellos que olvidarán pronto lo prometido tan pronto ocupen sus respectivos cargos de "elección popular".

Los que ya ganaron de antemano son los mafiosos del CNTE. Para ellos la Navidad llegó en junio.

Mientras tanto, usted, yo y los millones de mexicanos honrados, seguiremos padeciendo una democracia cara, inefectiva pero sobre todo, hipócrita o como dicen en mi pueblo, "prometer hasta meter y una vez metido, olvidar lo prometido". ¡Hay México, tan lejos de Dios y tan cerca de la partidocracia nacional y del CNTE! #Elecciones 2015