El 2 de julio de 2015, curiosamente década y media después de las elecciones de la transición, falleció el periodista Jacobo Zabludovsky.

Mucha tinta ha corrido en los últimos días por este suceso. Admirado y denostado, este personaje de la vida pública mexicana es indispensable para entender la forma en que los medios de comunicación actuaron en la segunda mitad del siglo XX y continúan actuando en los primeros años del siglo XXI. 

Jacobo Zabludovsky jugó en dos arenas. En su estancia en Televisa, al frente de 24 Horas y Eco, fue el arquitecto del control de la información en nuestro país. La censura, la parcialidad, el servilismo al régimen emanado del PRI fue la constante en su estancia en Televisa.

Independientemente de esos controles, el periodista se las arregló para estar presente y contar los grandes acontecimientos de la segunda mitad del siglo XX: el inicio de la Revolución Cubana, la llegada del ser humano a la Luna, el asesinato de Kennedy o la caída del Muro de Berlín. Tristemente fue un candil de la calle y oscuridad de la casa.

Con lo vientos de cambio, efímeros pero vientos al fin, que surgieron en #México a partir del terremoto de 1985, que narró con gran rigor, la fórmula de control con Zabludovsky a la cabeza comenzaba a agotarse. 

La sociedad pasó factura a las graves omisiones de Televisa y Jacobo en los hechos del 2 de octubre de 1968, el 10 de junio de 1971, la Guerra Sucia de Echeverría, los excesos del lopezportillismo, la maquinaria del PRI en los estados y el mayúsculo fraude electoral de 1988.

Al secarse el método, Televisa decidió relevar a Zabludovsky. Ya para el año 2000, en solidaridad con la renuncia de su hijo Abraham, dejó a la empresa de manera definitiva.

En ese momento inició una nueva etapa para Jacobo, se fue a jugar a la otra arena. De vuelta a la radio, se volvió más crítico, se lavó la cara e hizo lo impensable para muchos, defendió las causas ciudadanas. Quizá su momento más álgido fue en 2006, y no por las elecciones de ese año, sino por su oposición férrea y ecuánime a la llamada "Ley Televisa" donde hizo un llamado al entonces presidente Vicente Fox, para que no pasara dicha propuesta.

Sus crónicas tuvieron mayor agudeza, sus mejores trabajos fueron en prensa y con las cápsulas deportivas para los Juegos Olímpicos de Londres 2012. De 1 a 3, su programa radial tuvo grandes colaboradores, como Enrique Galván Ochoa.

En el último año comenzó a publicar el borrador de sus memorias, según algunas fuentes, las terminó de escribir. Estaremos a la expectativa de ese escrito y de sus explicaciones.

Más allá de alinearse con el poder político o defender las causas ciudadanas, nos guste o no, la historia del periodismo tiene un lugar reservado para él. #Crónica Ciudad de México #Política Ciudad de México