A dos meses de haberse cumplido el 70 aniversario luctuoso de uno de los personajes más emblemáticos de la historia moderna, Adolf Hitler (20 de abril de 1889 - 30 de abril de 1945), llega esta particular efemérides a recordarnos ese clásico dicho que manifiesta: "en la guerra y en el amor, todo se vale". Y no podría ser más verídico dicho apotegma popular para un evento que marcaría el pináculo en la carrera del Führer del Tercer Reich.

En enero de 1933, cuando Hitler fue nombrado canciller por parte del entonces presidente alemán, Paul von Hindenburg, el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei / NAZI), fundado por Anton Drexler en 1919 como el Partido Obrero Alemán (DAP / Deutsche Arbeiterpartei), sólo contaba con el 37% de los votos de un país que había quedado deshecho después de la Primera Guerra Mundial (28 de julio de 1914 - 11 de noviembre de 1918). Pero a partir de la delegación de dicha responsabilidad, el entonces futuro mandatario alemán comenzó a construir una sólida base diplomática con la milicia, el sector industrial y las demás élites germanas, para así llegar a la presidencia de dicha nación un año después.

Pero como todo político en ascenso, el carismático canciller alemán tenía a su rival más fuerte dentro de las filas de su propio partido. Dicho oponente se llamaba Ernst Röhm, quien fungía como jefe de la SA (Sturmabteilung), la cuál era una organización paramilitar nazi. Hitler, maquiavélicamente elabora y ejecuta un plan que borraría definitiva y literalmente del mapa a su mayor enemigo. Esto respaldado por el general Hermann Wilhelm Goering y el jefe de la SS (Schutzstaffel o escuadrón de defensa), Heinrich Himmler, y apoyados por el ministro de propaganda, Joseph Goebbels.

La operación "Kolibri" comenzó el 30 de junio de 1934 con el arresto de Röhm a manos del mismo Hitler, en Munich. Después de su detención, el líder de la SA fue asesinado ante su negativa a suicidarse.

Desde ese día y hasta el 2 de julio del mismo año, casi 200 personas relacionadas con la SA fueron asesinadas por miembros de la SS y la Gestapo (Geheime Staatspolizei / Policía Secreta del Estado) como parte de la purga que libraría el camino a la presidencia de Alemania para Adolf Hitler, quien después de la muerte de Hindenburg, el 2 de agosto de 1934, y de haber desaparecido al grupo paramilitar, demanda hecha por el ejército germano y con el apoyo del pueblo, se adjudicó el liderato de la Wehrmacht (fuerza de defensa) y la posición de Führer (líder) alemán. Dichos cargos fueron respaldados por el plebiscito celebrado el 19 de agosto de 1934. #Gobierno #Racismo #Europa

Lo demás es historia…