Aquí, eres culpable hasta que se demuestra lo contrario. Puedes ir caminando por la calle, regresar de un viaje en el aeropuerto o estar simplemente parado en el lugar equivocado, para ser acusado de cualquier cosa. Ni que decir si acaso eras parte de una manifestación o intentabas ejercer libremente tu derecho a protestar por algo, cualquier cosa, sobran cosas sobre las cuales pedir justicia en este país. 

Según datos del informe anual (2013-14) del Comité Cerezo, organización que lucha por defender y difundir los derechos humanos de quienes son víctimas por represión política, en los primeros dos años (que en realidad es un año y siete meses por las fechas de cierre del informe) de #Gobierno de EPN, se contabilizaron 669 detenciones arbitrarias por causas políticas, frente a las 999 que se sumaron durante los seis años del periodo de Calderón. Es decir que en menos de tres años EPN supero la mitad de los casos del periodo anterior. El 27 de agosto presentarán el informe actualizado 2014-2015.

“Hemos visto más movilizaciones contra mineras, grandes proyectos, reformas estructurales (trabajo, salud, educación), más la guerra contra el narcotráfico que decretó Calderón, la cual hoy, aunque ya no se habla de guerra, sigue siendo lo mismo. Generó un caudal de víctimas y familiares que luchan por la aparición con vida de los suyos, eso genera más represión con presos, desaparecidos y ejecutados. Es muy fácil detener a alguien y acusarlo de lo que sea, siempre ha existido, no es que sea nuevo, pero ahora es más generalizado, sobre todo en las manifestaciones masivas que ha habido en el D.F, pues agarran parejo”, señala Francisco Cerezo, en entrevista para Blasting News.

Las últimas dos semanas los medios se han saturado con información sobre dos casos que demuestran la vulnerabilidad de los ciudadanos en este país: el multihomicidio en la Narvarte y el encarcelamiento de Óscar Alvarado Montes de Oca. Lo peor, puede ser siempre peor, es que no se trata de casos aislados, son solo un par más que destacaron por las circunstancias. Constantemente, en este país, mueren ejecutadas personas (hombres y mujeres) y son encarceladas otras. Por eso no es de sorprenderse que tras la liberación de Óscar haya salido a la luz el caso de Alejandra López.

“Eso es generalizado en México, ahorita coincidieron las herramientas y salió el chico. Y ahora sale el caso de esta otra chica y detrás de ella hay otros más. La cárcel está plagada de casos, desde el presunto culpable, ese documental es un ejemplo más,  pero la memoria es tan corta que la gente se olvida”, reconoce Francisco. Aunque el Comité Cerezo se especializa en casos con implicaciones políticas, Francisco advierte que cientos de personas víctimas de injusticia son aún más vulnerables precisamente por carecer de una vinculación política, social o con alguna organización.

“Las personas que no tienen una participación política o social están más desprotegidas; porque aquí al menos se está documentando, hay familiares y organizaciones que responden. En el caso de personas que no pertenecen a alguna organización se elevan los casos sin saber número, porque no hay nadie que levante la voz y los familiares tienen miedo. Si vas a denunciar y te desaparecen, si vas a levantar una denuncia contra un policía y te matan como al periodista de Veracruz; entonces, la gente tiene miedo, eso hace que se aísle y nosotros decimos que la estrategia de control social es mediante el miedo, mediante el terror. Si el Estado mata a la gente indiscriminadamente, si mete a la cárcel a la gente indiscriminadamente, ¿a quién le van a quedar ganas de decir algo? Más la justificación que en estos años se ha construido, de que a quien le pasa algo es porque en algo andaba; también hace que hasta uno dude de uno mismo, me detuvieron, seguramente algo hice y ni cuenta me di”, señala Francisco. #Solidaridad #Política Ciudad de México