Fue el Estado, es una de las consignas más comunes en los últimos años. Las protestas por el multihomicidio ocurrido en la Narvarte se multiplicaron este miércoles por igual en el Distrito Federal, provincia e incluso el extranjero. En la capital se llevó a cabo una protesta enfrente de las oficinas de la representación del #Gobierno de Veracruz en el Distrito Federal, ubicadas en la Colonia Juárez.

Entre los carteles y mantas destacaba una de color rojo con letras negras que señalaba: “DUARTE ASESINO; TODO APUNTA A TI”. La cual fue colgada frente a la reja principal del edificio. Otras pancartas acusaban al gobierno de querer callar la verdad con el asesinato de periodistas. En los muros y rejas se pegaron además fotografías con los rostros de Nadia Vera, Yesenia Quiroz y el fotoperiodista Rubén Espinosa. Se reunieron alrededor de cincuenta personas entre estudiantes, académicos, ciudadanos y periodistas; a pesar de las diferencias, las razones de estar ahí eran básicamente las mismas: 

“La rabia y el enojo por lo que está pasando. Porque es algo que ha estado pasando desde hace tiempo, porque nos han tocado muy cerca, digo, siempre que desaparece una persona en el país es doloroso y cimbra; pero esta vez ha sido muy cercano al ámbito de la cultura, al gremio del periodismo… y nada, es enojo, podría dar muchas razones, pero sobre todo es enojo”, señaló una de las asistentes.

Destacó que, además del homicidio de Rubén Espinosa, las protestas y las voces comenzaron a alzarse también en nombre de las otras cuatro víctimas. Cuatro mujeres asesinadas, con lujo de violencia, apenas una semana después de que se emitiera una alerta de género por feminicidios en el Estado de México. Cuatro mujeres de las cuales poco se ha hablado y cuya invisibilidad denota también un sesgo cultural. Cuatro mujeres asesinadas que hacen pensar no solo en la seguridad de los periodistas, también en la de todos, en la de ellas principalmente.

“En este momento me siento como en dos luchas diferentes. Esta indignación colectiva está pugnando porque ya no existan más desaparecidos, más muertes, por el asesinato de Rubén; pero también hay que luchar contra esa invisibilización que está inserta en todas las mentes de los mexicanos. Se mencionan las cuatro mujeres, pero hay una invisibilización inconsciente de las mujeres, entonces también hay que jugar esa doble lucha, Rubén y las cuatro mujeres, bueno, quiénes eran. Además, la saña con la que se cometieron los asesinatos en contra de ellas”, comentó una asistente, quien se identificó como actriz.

Mientras ella hablaba comenzaron los gritos de protesta cotidianos contra el Estado, especialmente aquellos que acusaban a Javier Duarte. Tras un momento la misma mujer levantó la voz, para nombrarlos, uno a uno, varias veces, como un mantra: “Se llamaba Nadia, se llamaba Jessenia, se llamaba Simone o quizá Nikole, se llamaba Rubén, se llamaba Nadia, se llamaba Alejandra, se llamaba Simone o quizá Nikole… fue Duarte y fue el Estado”. Así habría que decirlo cada vez, con los nombres de cada uno.    #Política Veracruz #Sociedad Ciudad de México