Este día, el diario español El País publicó declaraciones de dos militares mexicanos que rindieron ante la Procuraduría General de la República (PGR), ellos son el teniente Joel Gálvez y el soldado Eduardo Mata, donde es este último quien señala que reportó oportunamente a Gálvez de los incidentes entre normalistas y municipales, así como de la escalada de los fatídicos hechos.

Consta también en la declaración a la que tuvo acceso El País, que la orden que recibió Mata de su superior fue en el sentido de “no te acerques mucho ni te arriesgues”, mandato que fue cumplimentado por el soldado que se limitó a obtener fotos de los hechos y regresar al cuartel de su batallón.

En las declaraciones también consta que los hechos fueron del conocimiento del coronel José Rodríguez Pérez, así como del general Alejandro Saavedra Hernández, comandante de la 35 Zona Militar.

“A partir de ese momento se sucedieron las llamadas del C-4 y también las peticiones de ayuda de los ciudadanos. Los militares, bajo las órdenes del coronel (José Rodríguez Pérez), empezaron a patrullar la ciudad. Acudieron a los sitios donde se habían refugiado por decenas los normalistas, entre ellos el Hospital General y la Clínica Cristiana, se toparon con heridos graves, alguno al borde de la muerte y escucharon los relatos del terror. El cuartel general fue informado”, revela El País.

Normalistas causan destrozos en Fiscalía General de Guerrero

Este lunes, a escasos 5 días de cumplirse un año de la masacre de Ayotzinapa, alrededor de 300 estudiantes de la Escuela Normal Isidro Burgos, junto con una veintena de padres de familia de “los 43”, se congregaron en las instalaciones de la Fiscalía General del estado de Guerrero, donde causaron destrozos en oficinas, quebraron vidrios e incendiaron la caseta de vigilancia del lugar, luego de pegar fotografías de algunas de las víctimas del trágico suceso.

“El Gil” no reconoció haber ordenado desaparecer a “los 43”: padres

Vidulfo Rosales Sierra, portavoz de padres de las víctimas de Ayotzinapa, hizo nuevas declaraciones vía telefónica a El Sur, donde señala que luego de haber tenido acceso a la averiguación previa y antes de que López Astudillo fuera confinado al penal de Máxima Seguridad de El Altiplano, éste sólo reconoció haber estado el 27 de septiembre en la madrugada con el jefe de la policía municipal, César Nava, con quien consumió bebidas embriagantes, y en cuya reunión el tema de los sucesos en Iguala sólo fue tocado de manera tangencial.

Rosales Sierra reiteró el extrañamiento de los padres sobre la captura de “El Gil”, a unos cuantos días de que la masacre cumpla su primer aniversario, cuando, señalan, las autoridades siempre tuvieron la información suficiente para atraparlo hace tiempo. Finalmente externó que en el sentir de los afectados prevalece la idea de complicidad entre autoridades municipales y federales. #Gobierno #Política Ciudad de México #Elecciones 2015