Como suele suceder en nuestro país: nadie sabe a ciencia cierta cuál es el origen de la crisis financiera en la cual se encuentra el IMSS desde inicios del milenio. Fu en 2001 cuando una reforma a la Ley del Seguro Social obligó a l IMSS a entregar al Congreso un reporte anual de actividades. Desde ese primer informe se detectó una falta de liquidez, ante la cual la institución utilizó recursos de la Reserva de Operaciones para Contingencias y Financiamiento (ROCF) para poder garantizar los servicios sociales a la población.

Desde entonces año tras año la crisis se ha ido agravando al grado que en 2013 el IMSS reportó un saldo negativo por 653, 364 millones de pesos. Desde hace más de una década esta institución se ha mantenido gracias al uso de fondos extraídos de diversas reservas; sin embargo se prevé que para el 2017  estas reservas se habrán agotado y tendrán un faltante de 21 mil 152 millones de pesos, según comentó Miguel Alonso Raya, coordinador del Partido de la Revolución Democrática en la Cámara de Diputados.

En diversos medios se ha manejado que la principal fuente de gastos en los últimos años para el IMSS son las pensiones, las cuales según informó  José Antonio González Anaya, director general del Instituto, absorberán el 52.7 del gasto presupuestal que se le asignó al IMSS en el Presupuesto de Egresos 2016.

Por si esto fuera poco desde el año pasado tanto IMSS como ISSTE han venido cerrando la mayoría de sus tiendas departamentales. A inicios del mes de septiembre se informó que la red de tiendas y farmacias del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Superissste) reporta pérdidas superiores a 2 mil 700 millones de pesos; lo cual hace inviable que la mayoría de estos establecimientos sigan funcionando.El consejo directivo del instituto formalizó el cierre de 244 tiendas y farmacias; muchas de las cuales ya lución anaqueles vacíos, escasa oferta de mercancías y un flujo mínimo de clientes,  

Por la situación de insolvencia en que se encuentra y la determinación de la Secretaría de Hacienda de no seguir financiando su rescate, el pasado martes el consejo directivo de Superissste formalizó la decisión de cerrar 224 tiendas y farmacias, de las cuales 83 dejaron de operar el primero de agosto. #Salud #Gobierno #Política Ciudad de México