La crisis de #Salud pública en México no es nada nuevo. Desde hace casi un lustro el IMSS arrastra pérdidas anuales que la han vuelto una institución incosteable para el #Gobierno, al igual que el ISSTE. Los primeros afectados por esta crisis fueron los propios derechohabientes, pues si de por sí ya existían limitaciones en el servicio de salud pública, ahora estas se han hecho más evidentes, con casos en los cuales se carece de insumos básicos que van desde  camillas hasta simples abatelenguas.

Esta situación, aunado con la reforma a la salud que busca promover el gobierno de Enrique Peña Nieto, ha hecho que se disparen infinidad de rumores sobre una posible privatización de los servicios públicos de salud. Incluso el 31 de julio ya se vivió la primera jornada nacional en contra de la privatización del IMSS en la cual personal de esta institución y pensionados de la misma marcharon en 13 ciudad del país.

Ante esta perspectiva el Congreso de la Unión exigió a inicios del mes de agosto que tanto IMSS como ISSTE  presentaran un informe para aclarar estos rumores.

“Privatizar los servicios de salud de segundo y tercer nivel que brindan el IMSS y el ISSSTE, contravendría el derecho consagrado por la Constitución y la legislación, ya que generaría una disminución o detrimento en la calidad de los servicios de salud que brinda el Estado […] Ante los diversos rumores propagados en redes sociales sobre la presunta privatización de los servicios de salud, no hemos recibido ninguna propuesta presentada al Congreso, relativa a la Reforma de Salud en la que se diga sobre la privatización de servicios, así como de la fusión del IMSS, ISSSTE y Secretaría de Salud”, expone el dictamen que fue aprobado por unanimidad en la Cámara.

A finales de agosto delegados del IMSS de Puebla y Jalisco presentaron sus informes anuales de actividad, en los cuales aprovecharon para especificar que son falsos los rumores sobre la privatización del IMSS. Aunque admitieron que en lo últimos años la institución sí ha pasado por una difícil crisis financiera, aclararon que eso no significa que se recorten los servicios o se privaticen los mismos.

Por otro lado el primero de septiembre se llevó a cabo un plantón enfrente de las instalaciones de la Cámara de Diputados, en el cual derechohabientes del IMSS provenientes de Guanajuato exigen que la institución detenga el recorte de 30 medicamentos básicos, entre ellos la insulina.

Un hecho poco difundido por los medios tradicionales es que a mediados de julio el Consejo Técnico del IMSS autorizó la firma de un contrato para la construcción y operación de cuatro nuevos hospitales bajo un esquema de asociaciones público-privadas, según informó el periodista Ricardo Rapahel en su columna en el Universal. Apenas una semana después José Antonio González Anaya, director general del IMSS, dijo que era “absolutamente falso” el rumor de la privatización.

Estos contratos no han sido expuestos públicamente, por lo cual no resulta del todo claro hasta qué grado intervendrían las empresas privadas asociadas al gobierno en dichos hospitales.

Trabajadores afiliados al sindicato del IMSS, acusan de recibir represión por manifestarse en contra de la reforma al sistema de salud. Mientras tanto no faltan partidos políticos que ya se frotan las manos para tomar ventaja del capital político derivado de esta confusión, falta de transparencia y lucha de intereses. Mientras, en las clínicas de salud pública, las horas de espera son cada vez más largas, la atención a los enfermos peor y los insumos escasean cada día más. #Política Ciudad de México