A raíz de la renuncia de su ex presidente el Sr. Otto Pérez Molina, quien fuera acusado en un escandalo de corrupción en el ente recaudador de impuestos, Guatemala se ha convertido en digno ejemplo a seguir.

 

Dicha renuncia fue avalada por el Congreso de ese país con una votación de 116 diputados a favor.

 

En la misma sesión el ex-presidente perdió el fuero, provocando así que la Corte Suprema de Justicia tenga la libertad de nombrar a un juez para que realice las diligencias correspondientes del evento.

 

Con una orden de prisión provisional otorgada por un juez de Guatemala, el Sr. Otto Pérez Molina, enfrentará la justicia como cualquier ciudadano común y corriente.

 

Tanto México como los demás países latinoamericanos, deben de estar sorprendidos con la medidas adoptadas y deberían de seguir su ejemplo.

 

En México existen infinidad de casos en los cuales se sospecha de corrupción y sin embargo el funcionario involucrado, no tiene ni la más mínima calidad humana para aceptar su participación en los hechos.

 

Aquí es muy viable que cualquier secretario se niegue a responder con que obras de arte compró una casa o que el mismo presidente pida perdón por el mal entendido de una casa adquirida a una empresa proveedora de #Gobierno.

 

En cualquier situación que se presente, en ocasiones se llegan a sentir hasta ofendidos por la sociedad que ha osado dudar de su trabajo y entrega desinteresada para defender los derechos del pueblo mexicano.

 

Como sociedad deberíamos de exigir la renuncia de esos funcionarios corruptos que tanto daño hacen al país, con sus trácalas realizadas para obtener jugosas cantidades de dinero.

 

Que bueno que Guatemala ha demostrado al mundo que sí se puede derrocar a un presidente y que puede ser juzgado como ciudadano civil ante los tribunales de su país.

 

Seguramente si usted amigo lector vende a gobierno, ha sido muchas veces intimidado a “cooperar voluntariamente” para agilizar y obtener los contratos que otorga.

 

Cuantos ejemplos hemos visto de corrupción y derroche de “éxito” que han ofendido a la sociedad mexicana.

 

Y para ejemplos de dudas de corrupción hay muchos como son las casas del Negro Durazo en el Ajusco y en Zihuatanejo; la colina del perro de José López Portillo y actualmente la casa en Malinalco de Videgaray así como la famosa casa blanca de Peña Nieto.

 

Es vergonzoso que nuestro país no tenga ni siquiera la intención de corregir el rumbo. #Congreso