El Instituto Nacional Electoral aprobó la semana pasada mediante su Consejo General, su proyecto de presupuesto para el 2016 por un total de 15 mil 473 millones 834 mil pesos, los cuales se dividirán en 4 mil 31 millones para las prerrogativas de los partidos políticos (Según el Diccionario de la Real Academia Española prerrogativas significa; Privilegio…que se concede a alguien para que goce de ello…) así como una nada despreciable cantidad de 11 mil 442 millones para los gastos inherentes a sus actividades.

 

Se tiene estimado un gasto de 8 mil 352 millones 290 mil pesos como su presupuesto base y una cantidad equivalente a 3 mil 90 millones 422 mil 330 pesos para el gasto en nuevos proyectos.

 

Se piensa destinar mil 400 millones de pesos para modernizar las instalaciones del INE, de los cuales 762 millones se utilizarán para terminar el nuevo edificio del Instituto, así como la construcción alterna de 5 juntas locales.

 

El presupuesto estima el uso de 51 millones 518 mil 591 pesos para la Presidencia del Consejo del INE y una cantidad equivalente a 203 millones 624 mil 636 pesos para los consejeros electorales del instituto.

 

Se calcula que de cada 4 pesos, uno de ellos se destinará al financiamiento de los partidos y otro peso será para la realización de las credenciales para votar de los electores.

 

El anuncio fue avalado por Lorenzo Córdova, presidente del Consejo General del INE, quien asegura que dicho presupuesto es menor en 20 % en comparación al ejercido este año.

 

El Sr. Córdova, considera este presupuesto como austero y muy acorde –según él- al llamado que hace el presidente Enrique Peña Nieto a llevar una política económica austera para los siguientes meses.

 

Dichas cantidades anunciadas, son exorbitantes tomando en cuenta el momento de crisis nacional que está pasado nuestro país.

 

La pregunta sería ¿Es realmente necesario un gasto tan alto en una institución para preservar la Democracia de nuestro país?

 

Esas cantidades bien podrían ser utilizadas en otros rubros de la economía que si requieren un apoyo importante.

 

Parece ser que la palabra austeridad tiene significados diferentes tanto para el INE como para la sociedad en general, ya que mientras para las autoridades del Consejo Electoral significa “apretarse el cinturón” sin perder los privilegios que ofrecen sus altos sueldos, para nosotros la sociedad en general la palabra austeridad significa vivir todos los días con la realidad de una economía inamovible, reprimida en su inversión y un ridículo crecimiento del 2%.

 

¿Porqué necesitamos mantener un Organismo tan caro, cuando hemos visto que sus resultados no son para muchos de nosotros los más adecuados?

 

Ojalá y el INE considerará el otorgar a cada persona que voluntariamente al ser elegido vía sorteo, apoya y participa como funcionario de casilla en las elecciones, por lo menos un pago para comida decorosa durante esas jornadas tan largas, ya que ni agua les dan, les hacen llegar desde las 7:30 de la mañana y terminan su jornada hasta la madrugada del día siguiente, con tan solo una torta, pizza o comida chatarra en el estomago.

 

¿Porqué debemos como sociedad, mantener el gasto exagerado para los partidos políticos?

 

No es justo ver como ellos se sirven con la cuchara grande, cuando el pueblo se encuentra en una de las peores crisis económicas de los últimos años y a la cual no se le ve ningún tipo de apoyo para salir adelante por parte del #Gobierno.

 

El INE ya no es esa institución respetada y conformada por ciudadanos sin ninguna alianza con partido político alguno.

 

El INE se ha convertido en el mejor ejemplo de lo que se puede hacer en este país, en donde a nadie se les exige tener cuentas claras. #AMLO #Elecciones 2015