Por requerimiento de una corte federal para el Distrito Oeste, en Texas, Estados Unidos, fue concedida una nueva orden de aprehensión con fines de extradición, segunda en sólo dos meses, a la Procuraduría General de la República por parte del juez de distrito en turno.

La anterior orden de detención fue otorgada el pasado 29 de julio a petición de la Corte Federal de Distrito para el Distrito Sur de California por el cargo de posesión y trasiego de cocaína.

Cabe recordar que la petición formal de extradición, es decir por los cauces diplomáticos, la realizó el #Gobierno estadounidense el pasado 25 de junio de 2015, petición que fue transmitida a la PGR mediante una misiva de la Secretaría de Relaciones Exteriores y que recibió la procuradora Arely Gómez.

Joaquín Guzmán Loera, el tristemente famoso “Chapo” Guzmán, se evadió de una prisión de “alta seguridad” mexicana por segunda ocasión el pasado 11 de julio, esta vez del Centro Federal de Readaptación Social número 1 El Altiplano, en Almoloya de Juárez, #México, utilizando un túnel de 1.5 kilómetros, lo que ha llevado a la cárcel a al menos una veintena de funcionario del reclusorio supuestamente involucrados en su evasión.

La primera fuga del "Chapo" fue del penal Puerta Grande, Jalisco, también de “máxima seguridad”, el 19 de enero de 2001. En aquella ocasión y luego de las investigaciones se establecieron varias hipótesis sobre la manera en que logró escapar, todas ellas inverosímiles y que dejan en ridículo la seguridad del sistema penitenciario mexicano.

Una de ellas es que el capo se escondió en un carrito de lavandería, que posteriormente y con la ayuda de custodios y reclusos fue burlando todas las medidas de seguridad. Una más es también increíble y señala que Loera Guzmán fue disfrazado de mujer para lograr salir del penal.

Al igual que estas dos versiones, dignas de guión cinematográfico, la más reciente, su fuga de El Altiplano, en el Estado de México, no pide nada a las otras. En ambas la única verdad es que “El Chapo” Guzmán debe su libertad al gran cáncer que padece el sistema penitenciario mexicano, entre otras instancias gubernamentales, y que se llama corrupción. #Política Ciudad de México